Checklist para un 2020 sostenible

El planeta está evidenciando cada vez con más fuerza el efecto que la actividad humana está provocando sobre el clima. Síntomas como el aumento de fenómenos meteorológicos extremos o el incremento del número de especies en peligro de extinción han llevado al Parlamento Europeo a declarar la emergencia climática. Se trata de una medida que pretende combatir el deterioro del medio ambiente de manera urgente, apremiando a los gobiernos para que redoblen esfuerzos a la hora de frenar el calentamiento global. Sin embargo, no todo depende de las instituciones. La sociedad civil también tiene un papel importante en la lucha contra el cambio climático. Con pequeñas acciones individuales, podemos modificar hábitos perjudiciales para el entorno y reducir el impacto ambiental. A las puertas de inaugurar una nueva década, desde Gadis, queremos animarte a que pongas en práctica algunas medidas para contribuir a la sostenibilidad. Por eso, compartimos contigo esta checklist para lograr un 2020 sostenible.

¿Qué has de incluir en la checklist?

Sabemos que cualquier cambio requiere de una adaptación, pero no se trata de que lo hagas de manera radical. Simplemente, comienza introduciendo pequeñas modificaciones en tus actividades cotidianas y conseguirás, de manera sencilla, que se conviertan en un hábito duradero. Con nuestra checklist, te proponemos una serie de acciones que afectan a distintos ámbitos de tu vida diaria para que lo logres.

1. Consumo responsable

Es importante que tus hábitos de consumo se ajusten a tus necesidades reales. No compres aquello que no necesites. Además, te animamos a que revises tus criterios de compra y que optes por productos y servicios que están concienciados con la conservación del medio ambiente y que favorecen la igualdad social y el bienestar de los trabajadores. ¿Cómo puedes hacerlo?

  • Prioriza la compra de productos locales y de temporada.
  • Obtén la información necesaria sobre los productos y los servicios que adquieres.
  • En lugar de hacer una compra grande, aumenta el número de compras semanales. Te ayudará a tener productos frescos y a reducir el desperdicio.
  • Evita los materiales desechables: lleva bolsas reutilizables, trata de reducir los envases de plástico y opta por aquellos productos que tengan menos embalaje.
  • Medita bien tus compras para sacarles el máximo partido, evitando el desperdicio y la generación de residuos.
  • Si te decides por aparatos que necesitan pilas, intenta usarlas recargables.
  • La industria textil es una de las más contaminantes. Elige prendas de calidad y duraderas. Antes de realizar la compra, ten en cuenta lo que hay en tu armario para que encaje con lo que ya tienes. Hazle un hueco a la moda sostenible.

2. Ahorro energético y de agua

España depende, en gran medida, de importaciones energéticas. Según datos del Ministerio de Transición Ecológica, casi un 70% de la demanda energética española se cubre con productos derivados del petróleo y del gas natural. Al margen de la necesidad de apostar por energías renovables, hay varias cosas que puedes hacer para no consumir más cantidad de la necesaria.

  • Identifica los “ladrones de energía” de tu casa. Es decir, aquellos aparatos que consumen bastante energía, aunque aparentemente están apagados. Desconéctalos cuando no los estés usando.
  • Usa regletas con interruptor para evitar el consumo de los aparatos en stand by.
  • Aprovecha al máximo la luz natural de tu casa y de tu lugar de trabajo.
  • Cuando renueves bombillas, opta por las de bajo consumo.
  • Utiliza los sistemas de calefacción y de refrigeración con moderación. Aprovecha los medios naturales para mantener la temperatura adecuada.
  • Controla el uso de los electrodomésticos. En el caso de la lavadora y el lavavajillas, presta especial atención a la carga y al programa. Si te toca renovarlos, procura que sean de bajo consumo.
  • No dejes el grifo abierto si no estás usando el agua.
  • Recurre a pequeños trucos para optimizar el gasto. Por ejemplo, usa sartenes y ollas con un diámetro superior al del fogón, tapa las ollas mientras cocinas y, siempre que puedas, utiliza la olla a presión para reducir los tiempos.
  • No dejes luces encendidas si no las necesitas.

3. Desplazamientos

¿Sabías que por cada tonelada de dióxido de carbono desaparecen tres metros cuadrados de hielo ártico en verano? Una de las principales fuentes de esta contaminación es el transporte. Por eso, es importante que evites usar tu vehículo particular vacío en la medida de lo posible.

  • Lo ideal sería que, en tu día a día, te desplaces a pie o en bicicleta porque minimizarías al máximo la huella de carbono. Pero no siempre es posible. Recurre al transporte público y, si no tienes esa opción para llegar a tu destino, trata de organizarte con otras personas para ir juntos.
  • En tus viajes, sería conveniente que reduzcas al máximo el uso del avión. Siempre que puedas, trata de elegir un medio menos contaminante para tus desplazamientos, como por ejemplo el tren o el coche compartido.

4. Contribuye a la economía circular: la regla de las 7 Rs

Una forma de fomentar la sostenibilidad es apostar por la economía circular, que permite reducir el impacto ambiental. Te hablamos de este proceso cíclico a principios de año en un post específico sobre la economía circular. ¡Aplica la regla de las 7 Rs para aprovechar los recursos que ya tenemos!:

  • Reduce
  • Reutiliza
  • Recicla
  • Rediseña
  • Repara
  • Renueva
  • Recupera

En definitiva, antes de desechar cualquier producto, piensa en la manera de darle una nueva vida.

¿Te animas a que el 2020 sea el punto de inflexión para un cambio de hábitos? Cuidar el planeta también está en tus manos. Puedes comenzar por esta checklist para convertirte en un consumidor responsable y sostenible. ¿Se te ocurre alguna idea para completarla?

¡Feliz 2020!

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