Plogging: correr y recoger basura

Con la creciente preocupación por el entorno y el cuidado del medio ambiente, han comenzado a surgir iniciativas que fomentan el respeto y la puesta en marcha de prácticas sostenibles durante la realización de actividades cotidianas. Ese es el caso del plogging, un movimiento social que nació en Suecia en el año 2016 y que, poco a poco, se ha ido extendiendo a otros países. Su objetivo fundamental consiste en recoger la basura que encontramos cuando salimos a correr o a practicar senderismo. El término combina las palabras jogging (correr en inglés) y plocka upp (recoger en sueco), y cada vez más runners se están adhiriendo a esta tendencia. Pero no es necesario correr ni practicar ejercicio de manera regular para hacerlo. Cualquiera puede convertirse en plogger durante un paseo, una salida al campo o una visita a la playa. ¿Quieres unirte? Aquí te dejamos algunas claves para hacerlo.

¿Qué es el plogging?

El plogging surgió hace tres años cuando un grupo de suecos decidió acabar con la basura que campaba a sus anchas en muchos parajes e incluso en las calles de las ciudades de su país. Aunando deporte y concienciación, lanzaron esta iniciativa que pretendía fomentar la limpieza de residuos cuando la gente salía a correr o a realizar algún entrenamiento al aire libre. En la actualidad, se ha convertido en uno de los movimientos participativos que mejor ha sabido combinar todas las formas de hacer ejercicio. Para ser plogger, no es necesario correr; basta con caminar para encontrar la basura y recogerla. De hecho, ha comenzado a traspasar las barreras de otros deportes y ya lo practican quienes salen en bicicleta o realizan alguna actividad acuática. Es un ejercicio que no tiene edad y que se puede llevar a cabo en cualquier momento del día. Su finalidad no se limita a la limpieza, sino también a fomentar una actitud respetuosa con el medio ambiente. Es un movimiento que ha llegado a más de un centenar de países, en la que miles de personas recogen basura a diario mientras practican deporte y con cerca de 100.000 fotografías etiquetadas con el hashtag #plogging en Instagram.

Plogging, más que deporte y ecología

El plogging es mucho más que deporte y ecología. Sus beneficios se reflejan en el ámbito ambiental, pero también a nivel social y personal. En lo que respecta al medio ambiente, la limpieza de residuos es fundamental en un momento en el que la contaminación por plástico ofrece datos sobrecogedores. Cada año, se producen 300 millones de toneladas de plástico, de las cuales alrededor de nueve millones acaban en los océanos. Se estima que, de mantenerse esta tendencia, en 2050 habría más plástico que peces en el mar. Por eso, una iniciativa que promueve la limpieza y el reciclaje durante las rutinas deportivas podría convertirse en el primer paso para lograr que se instaure como un hábito en tu vida cotidiana y acabes retirando la basura que encuentres en cualquiera de tus salidas.

Se trata de un pequeño gesto que puede lograr grandes cambios, puesto que este movimiento introduce un componente social en tu práctica deportiva. Conciencias y das ejemplo para apostar por la sostenibilidad cuando realizas ejercicio. Con la recogida y el reciclaje de los residuos, contribuyes a la lucha contra el cambio climático y contra la degradación de los ecosistemas, reduciendo las emisiones de CO2. Por otra parte, no se limita solo a lo que recoges, sino también a los desperdicios que evitas que lleguen a tirarse.

A nivel personal, el deporte es un hábito saludable que contribuye a mejorar tu estado general y, en el plogging, sea cual sea tu actividad física, el nivel de exigencia se incrementa porque añades otros ejercicios a tu práctica habitual: has de agacharte, recoger la basura, llevar la bolsa con los desperdicios… En cierta forma, puede compararse a un entrenamiento interválico, en el que se aprovechan los momentos de recuperación para realizar alguna actividad que aumente el consumo de calorías. Se calcula que 30 minutos de plogging pueden llegar a quemar unas 300 calorías. En definitiva, la tarea es más exigente de lo que podrías imaginar y tendrá una repercusión mayor que la del simple ejercicio.

¿Cómo empezar en el plogging?

Para practicar plogging, solo necesitas plantear la limpieza del entorno como un elemento más de tu rutina deportiva al aire libre. No exige una condición física específica ni tendrás que añadir a tu equipación muchos más recursos. Unos guantes y una bolsa para recoger los desperdicios serán suficiente. Puedes empezar en solitario, buscar a un grupo de amigos con los que compartir la experiencia o recurrir a alguno de los grupos que ya lo practican en tu zona. ¿Cómo localizarlos? En Internet encontrarás mucha información al respecto gracias a la etiqueta #plogging. Eso sí, sería conveniente que tengas en cuenta los siguientes aspectos para sacarle el máximo partido sin hacerte daño, a ti y al Planeta:

1. Trata de alternar el lado por el que te agachas cuando vayas a recoger la basura, así evitarás realizar el ejercicio de manera asimétrica.
2. Cuida la postura con la que te agachas para evitar doblar la espalda antes de llegar al suelo.
3. Presta atención al peso de la bolsa de los desperdicios conforme la vas llenando. Alterna el peso entre los brazos para evitar sobrecargarlos.
4. Deposita los restos que has recogido en un contenedor adecuado. Tan importante es la recogida como la correcta separación.

Esperamos que en vuestra próxima salida deportiva incorpores la práctica del plogging. Tan solo necesitarás tu motivación, unos guantes y una bolsa. ¿Te animas en el próximo paseo a la playa o a la montaña?

 

¿No sueles practicar deporte? ¡No te preocupes! ¡Cualquier actividad sirve! Un paseo por la playa, un picnic con amigos, las salidas con tu perro… Ya no hay excusa para ayudar a preservar el medio ambiente y mejorar tu entorno cuando sales a la calle. ¿Te apuntas al plogging?

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