Día internacional de la amistad

¿Os suena raro que desde la ONU se haya un día dedicado a la amistad? ¡Pues es así! La razón es porque los valores que se cultivan pueden ayudar a crear un mundo más justo y en paz. Redes de apoyo y compañerismo sirven para hacer un mundo mejor. Además, la amistad puede mejorar nuestra salud y alargar nuestra vida ¿No te lo crees? Sigue leyendo…?

La amistad como motor del mundo ideal.

El Día Internacional de la Amistad se fundamenta en el reconocimiento de la amistad como un sentimiento noble y valioso en la vida de los seres humanos de todo el mundo. A través de unos lazos amistosos fuertes podemos promover y apoyar:

  • Una cultura de paz mediante la educación.
  • El desarrollo económico y social sostenible.
  • El respeto de todos los derechos humanos.
  • La igualdad entre las mujeres y hombres.
  • La participación democrática.
  • La comprensión, la tolerancia y la solidaridad.
  • La comunicación participativa y la libre circulación de información y conocimientos.
  • La paz y la seguridad internacionales.

Amistad y salud.

Somos animales sociales, forma parte de nuestra naturaleza. Nuestros primos más cercanos, los simios, pasan gran parte del día tocándose, desparasitándose y pasando el rato juntos.
Salir de fiesta, practicar deporte, tomar café, ir de paseo o simplemente pasar el rato con tus amigos, familiares y/o mascotas mejora nuestra salud y calidad de vida.
Las relaciones sociales positivas (personas a las que estimamos y con las que nos apetece estar) tienen infinidad de beneficios para la salud. Y no solo a nivel emocional, sino también físico. Algunos estudios afirman que mejoran en un 50% las probabilidades de supervivencia.

Beneficios físicos de la amistad.

Las relaciones sociales placenteras producen en nuestro organismo, entre otros:

  • Reducción del estrés: estar en buena compañía, reírse y disfrutar, segrega endorfinas y serotonina, hormonas que nos ayudarán a sentirnos felices y relajadas.
  • Reduce la incidencia de enfermedades neurodegenerativas: participar activamente en conversaciones es tan beneficioso para nuestro cerebro como otras formas de entrenamiento mental.
  • Ahuyenta la depresión: precisamente porque estamos rodeadas y nos sentimos queridas y parte de una comunidad, con más arropo y seguridad.
  • Potencia el sistema inmune: a mayor interacción social, menores posibilidades de contraer resfriados o virus que aquellas personas aisladas socialmente.

Sabemos que la mente y el cuerpo son uno. Cada vez más, se profundiza en la relación directa que existe entre salud mental y salud física. Muchas investigaciones conducen a que las personas con una vida social satisfactoria, variada y activa, cubren sus necesidades de afiliación derivando en vidas más largas y saludables.

La amistad y el contacto físico.

 
A mayor contacto físico deseado, mayor impacto positivo en nuestros niveles de felicidad y bienestar. El contacto nos ayuda a expresar mejor nuestras emociones, nada como un sincero abrazo para demostrar gratitud o apego. También tiene efectos sedantes, ayudando a relajarnos y sentirnos mejor. ¿La razón? La liberación de hormonas como la dopamina y la oxitocina, entre otras.  

Los niños y niñas y las personas mayores son especialmente vulnerables ante la falta de afecto. La soledad y el aislamiento provocan enfermedades tanto físicas como mentales. En bebés está demostrado que la falta de afecto puede conducir a una talla y peso por debajo de lo normal a pesar de recibir el alimento adecuado. Esta observación comenzó a principios del siglo XX de la mano de René Spitz. Este psicoanalista estudió los casos de la alta mortalidad infantil en orfanatos de la época ligándolos a la falta de afecto. Denominó a este fenómeno “hospitalismo”.

La amistad y las mascotas.

Y si hablamos de bienestar emocional y afectivo, no podemos olvidarnos de nuestras mejores y más fieles amigas ¡nuestras mascotas!
Tener perro, gato o cualquier otro animal de compañía aumenta nuestra calidad de vida tanto física como mentalmente. Por ejemplo, las personas que tienen perro y lo sacan a pasear diariamente, tienden a mostrar un buen perfil cardiaco. La razón es que los canes nos hacen menos sedentarios.  
Además, nuestras mascotas cumplen con las necesidades de afecto y cariño. Evitan la sensación de soledad y le dan un propósito a la vida. También mejoran nuestro sistema inmune. No solo porque nos hagan más felices, sino que se ha demostrado que los niños que crecen con mascotas en casa se resfrían menos, tienen menos alergias y problemas respiratorios. Puedes ver los 7 beneficios de tener gato que nos muestra la Fundación Affinity.
Así que… ¡¿a qué esperas para salir a celebrar el día de la amistad?! Tira de agenda y organiza una quedada con las personas importantes de tu vida. Objetivo: ¡reír, abrazarse y disfrutar!

Bibliografía

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