8M. Mujer e industria alimentaria (el papel de la mujer en la cadena de valor de Gadis)

¿Sabías que más de la mitad de las personas que se encargan de cultivar, cosechar y recolectar los alimentos que consumimos son mujeres? Desde el origen hasta el consumo, el papel de la mujer en la industria agroalimentaria es esencial. No solo por el trabajo que realizan en sectores como la producción, la logística, la distribución, el comercio o la hostelería, sino también porque, generalmente, sobre ellas recae la responsabilidad de la decisión de compra. De acuerdo con los datos facilitados por Nielsen, la implicación de la mujer en este último punto de la cadena de suministro (89% de los casos) es notablemente superior a la de los hombres (41%), ya que sigue siendo habitual que sea ella quien va a la compra. Cabe señalar que se están observando cambios en su comportamiento como consumidora con una mayor demanda de transparencia y confianza, exigiendo también una comunicación creada desde la igualdad.

Con motivo de la celebración del 8M, la ONU ha elegido como lema de este año “Mujeres líderes: por un futuro igualitario en el mundo de la COVID-19” para poner de manifiesto los esfuerzos que realizan mujeres y niñas de todo el mundo en la consecución de un futuro más equitativo entre géneros, así como en la recuperación de la pandemia. Sin duda, esta crisis ha evidenciado la importancia fundamental de sus contribuciones y la necesidad de lograr avances significativos en materia de igualdad. Desde Gadis queremos resaltar el papel de la mujer en la cadena alimentaria porque son muchas las trabajadoras que merecen nuestro reconocimiento por seguir asumiendo un rol principal garantizando que los alimentos lleguen a la población. Tal y como señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las relaciones de género son un factor que moldea el funcionamiento de las cadenas de valor alimentarias en todos sus niveles e influyen en su eficiencia. Por eso, hoy queremos hablarte del papel de la mujer en la cadena de valor de Gadis.

¿Qué es la cadena de valor?

La cadena productiva de una empresa está integrada por todas las etapas logísticas del proceso productivo (desde la producción primaria hasta el consumo final) y la prestación de servicios a los diferentes eslabones que la conforman. Aunque la cadena de valor se definió, en un principio, como una herramienta de análisis interno de las empresas para identificar las actividades que generaban una ventaja competitiva; ahora se entiende también como una alianza, refiriéndose a la red estratégica establecida entre un número de empresas independientes vinculadas a una cadena productiva.

Las principales instituciones comerciales internacionales (OCDE, OMC y UNCTAD) estiman que, en la actualidad, alrededor del 70% del comercio mundial se realiza a través de cadenas de valor globales, que conectan a las empresas en todas sus etapas (producción, distribución y venta). Por tanto, las cadenas de valor pueden convertirse en potentes agentes de cambio en materia de igualdad si se introduce el enfoque de género en su planteamiento.

El papel de la mujer en la cadena de valor de Gadis

El compromiso con el entorno es uno de los factores diferenciadores de Gadis. La adhesión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y a la Agenda 2030 evidencia nuestra voluntad de contribuir al respeto de los Derechos Humanos, las normas laborales, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción. Entendemos que la igualdad de género y el desarrollo de cadenas de valor sostenibles son fines interdependientes para lograr estos objetivos. Diversos estudios han demostrado que la introducción de cuestiones de género en el desarrollo de las cadenas de valor agroalimentarias es indispensable no solo desde el enfoque de los Derechos Humanos, sino también como prerrequisito para garantizar el crecimiento sostenible del sector.

En este sentido, en Gadis llevamos a cabo una gestión responsable del equipo humano de nuestra cadena de valor con la finalidad de garantizar la igualdad de oportunidades y luchar contra la discriminación, tanto en lo referente a las condiciones laborales como en lo que al propio desarrollo de las personas se refiere. Para ello, tratamos de identificar los principales riesgos y los impactos derivados de la gestión de personas, comprometiéndonos a apoyar y crear proyectos que ayuden a mejorar el bienestar de nuestras trabajadoras y trabajadores, prestando especial atención a los siguientes criterios:
– Formación profesional que incluye, entre otros aspectos, la eficacia de los mecanismos de prevención y gestión de accidentes laborales y calidad alimentaria.
– Seguridad y salud de las personas empleadas, evaluando riesgos de los puestos de trabajo, planificando medidas para evitar dichos riesgos y realizando seguimiento de la planificación.
– Remuneración de las personas empleadas y análisis de la brecha salarial.
– Medidas de conciliación laboral y planes de igualdad de oportunidades para mujeres y hombres.

Nuestros planes de igualdad sirven como instrumentos efectivos de mejora del clima laboral y la optimización de las capacidades de toda la plantilla. Así, evitamos cualquier tipo de discriminación entre hombres y mujeres a través de los siguientes objetivos:
– Garantizar la igualdad de trato y de oportunidades en el acceso a la empresa.
– Integrar la igualdad de oportunidades en los programas de formación.
– Tender a una representación equilibrada entre hombres y mujeres.
– Integrar los principios de igualdad en los procesos de promoción.
– Promover la equidad de retribución de hombres y mujeres en el desempeño de trabajo de igual valor.
– Garantizar el ejercicio de los derechos de conciliación en igualdad por hombres y mujeres.
– Contribuir a la consolidación de hábitos saludables en el ámbito laboral.
– Prevenir la violencia de género.
– Integrar la igualdad de oportunidades en la cultura de la empresa.

El 71% de nuestra plantilla está compuesta por mujeres, cuya retribución es igual a la de los hombres que ocupan puestos equivalentes, tal y como se establece en nuestro Código Ético. Asimismo, en estos últimos años, nuestras políticas de igualdad han permitido reducir la brecha salarial, fundamentalmente provocada por los subgrupos que cuentan con diferente grado de especialización, y contamos con medidas que facilitan la conciliación de la vida personal, familiar y laboral de la plantilla (teletrabajo, jornada continua, etc.).

En Gadis creemos que, apostando por políticas de igualdad, ganamos todas y todos. ¿No te parece?