Conciliar en verano: recetas con niños.

Con la llegada del verano, los malabares para conciliar  alcanzan su máxima expresión. Estamos deseando poder disfrutar unos días de vacaciones en familia. El problema es cuando unos miembros tienen vacaciones y otros no. En especial si son nuestros y nuestras hijas los que las tienen. Y aún peor si hace mal tiempo. Así que con este post queremos dar ideas para una lluviosa tarde de verano.

Tareas domésticas niños y niñas

Para nuestros y nuestras hijas, todo es descubrimiento. Cuanto antes despertemos su curiosidad por distintos intereses, les ayudaremos a tener una mente despierta y lista para el aprendizaje.
A veces tenemos la sensación de que incluir a los peques en nuestras tareas diarias solo sirve para tardar más en hacerlas. Sin embargo, debemos tener claro que el objetivo no es tanto el resultado sino el proceso en sí mismo. Formar parte de los quehaceres domésticos ayuda a las niñas y niños a entender que son un miembro más de la familia. Con sus derechos, obviamente, pero también con sus deberes. Y algo tan sencillo como esto, puede ahorraros muchos disgustos y discusiones en la adolescencia.
Es importante tener en cuenta la edad de los peques a la hora de hacer ciertas tareas. Sin embargo, el sentido común suele funcionar. Lo importante es confiar en ellos y ellas y ayudarles a ir poco a poco haciéndose cargo de más cosas. Cuanto más pequeños sean más lo podremos plantear como un juego. A medida que van creciendo, lo ideal es consensuar las tareas conjuntamente para que no sientan que es algo impuesto y se sientan con cierta libertad a la hora de decidir qué hacer.
El método Montessori profundiza bastante en estos temas. Si tenéis interés en saber más, podéis consultar en esta página los libros publicados al respecto 😊

Cocinar con niños y niñas

Cocinar, es un placer a cualquier edad. Seguro que muchas personas no estarán de acuerdo, pero preparar los alimentos con amor para después ser degustados… es, simplemente, maravilloso.
Cocinar con nuestros y nuestras hijas es una experiencia fantástica. Lo único que debemos tener en cuenta es que necesitamos un espacio seguro y toda la calma del mundo. También una buena elección de recetas para facilitar el proceso y, sobre todo, ¡mucha diversión!
En primer lugar, nada les gusta más a nuestros peques que pasar tiempo con sus madres y padres. Compartir esta actividad es un regalo para ambas partes, pero veamos que más cosas puede aportarnos:

  • Mejorar la comunicación: cuantas más actividades realicemos en conjunto, mayor será la confianza y la comunicación con ellos.
  • Aumentar la autoestima: confiar en que pueden hacerlo y ver los resultados ayuda a forjar una autoestima fuerte y positiva.
  • Incentivar la curiosidad: es fascinante ver como los alimentos en crudo pueden convertirse en platos completamente diferentes.
  • Ayudar a una alimentación saludable: uno de los placeres de cocinar es comernos nuestros platos, de manera que es una genial estrategia para el consumo de verduras.
  • Desarrollar la paciencia y la observación: los tiempos de la cocina son los que son, además, es importante estar pendiente para evitar que se queme o se quede cruda la comida.
  • Aprender: sobre otras culturas (por ejemplo, cocinas del mundo), sobre procesos químicos (por ejemplo, la desnaturalización de la proteína), botánica (por ejemplo, hierbas aromáticas) …, suma y sigue 😉 Así, sí podemos decidir las recetas con anterioridad e ir juntos a la compra, ya tenemos una lección completa con presupuesto incluido.

Recetas para niños y niñas

PIZZA ITALIANA:
La pizza es un plato que casi casi casi, gusta a todo el mundo. Lo
 bueno es que,
 haciéndola en casa, además de disfrutar, nos aseguramos echarle unos ingredientes de calidad.
Tiempo:
2 horas y 30 minutos, ya que la masa necesita fermentar.
Ingredientes:

  • 450 gramos de harina de trigo. No hace falta que sea específica de pizza, pero sí que sea de una fuerza aproximada a 100 (en general la harina normal es así, no la de repostería o de fritura).
  • ¼ de agua tibia. Importante que no esté ni fría ni caliente.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cubito de levadura de panadería (25 gr aproximadamente).
  • ½ cucharadita de sal fina.

Preparación:
Lo primero, mezclamos la levadura con el agua tibia removiendo hasta mezclarlo completamente. Vertemos poco a poco el líquido sobre la harina en espiral, del centro hacia fuera. Añadimos la sal por toda la masa y comenzamos a amasar. Una vez que tengamos una masa homogénea, le añadimos el aceite y seguimos amasando hasta estar completamente integrado. Cuanto más trabajemos la masa, más esponjosa será nuestra pizza. Ahora nos toca hacer una bola y dejarla reposar tapada por un paño durante dos horas o hasta que alcance el doble de su volumen. Una vez fermentada solo queda que la estiréis con un rodillo y le deis una forma redonda de un centímetro más o menos de espesor. ¡Añadid los ingredientes que queráis y disfrutad vuestra fantástica pizza!
 
LOS FAMOSOS SMOOTHIES
Nada está más de moda que un “smoothie” en una cafetería moderna, sin embargo, no deja de ser un batido de los de toda la vida. Una fantástica oportunidad para probar combinaciones de frutas y verduras juntas con un resultado sorprendente.
Aquí la magia del sabor también reside en el recipiente de consumirlo. Intenta darle un toque divertido con pajitas (mejor si son de silicona, cartón o acero) y sombreritos de cóctel 😉
Tiempo:
¡15 minutos!
Ingredientes:

  • 1 manojo de espinacas.
  • 1 pera madura.
  • 1 manzana verde.
  • 1 plátano maduro.
  • Agua, al gusto.
  • Hielo.

Preparación:
Lo único que necesitamos hacer es lavar muy bien los ingredientes. Además, cortar aquellas partes como tallos o semillas que no necesitamos. Trituramos todo junto, decoramos, y a sorprendernos con el sabor. ¡No podrás creer que se están bebiendo un vaso de fruta y verdura!
Esta receta es una adaptación de este post original en inglés.
BIZOCHO DE YOGUR
Un clásico, sí, pero efectivo como pocos. El bizcocho de yogur tiene el encanto de no volverse tarumba con las medidas. La repostería puede ser una ciencia compleja, pero con estas medidas ¡siempre funciona!
Tiempo:
50 minutos aproximadamente.
Ingredientes:

  • 1 yogur del sabor que prefieráis.
  • 1 medida de yogur de aceite o de mantequilla.
  • 2 medidas de yogur de azúcar.
  • 3 medidas de yogur de harina.
  • 3 huevos.
  • 1 sobre de levadura en polvo.

Preparación:
La preparación de este bizcochito es casi tan sencilla como sus ingredientes. Lo primero que haremos será mezclar los ingredientes secos por un lado y batir los huevos con el yogur, por otro. Ideal si pasamos por un colador la mezcla de la harina y la levadura antes de mezclarla con el azúcar. No nos olvidemos de precalentar el horno a 200º. Acto seguido, mezclamos los ingredientes y removemos con una varilla. Podemos usar la batidora, pero siempre es mejor terminarlo con la varilla ya que así le metemos más aire a la masa y quedará mas esponjosa. Engrasamos el molde, vertemos la masa y 30-40 minutos a 180º al horno hasta que al pinchar salga el palillo limpio. Consejo: no abrir el horno hasta pasados los 30 minutos. ¡Ñam, ñam!
¿Qué te parecen estas recetas? ¿te animas a hacerlas con tus peques? 

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