Helados para hacer en casa

Con las altas temperaturas de estos días, ¿a quién no le apetece un helado? Son tan refrescantes y sabrosos que resulta difícil resistirse. Es verdad que no es recomendable consumir de manera habitual las cantidades de grasa y de azúcar que pueden contener los helados industriales, pero hay alternativas más saludables. ¿Te has planteado preparar el helado en casa?

En Gadis tenemos un compromiso firme con la alimentación saludable. Por eso vamos a proponerte algunas ideas para que no tengas que renunciar a los helados. ¿Eres poco “cocinillas”? ¡No te preocupes! Estas propuestas son tan sencillas que no necesitarás ni heladera para prepararlas. Disfrutar de helados caseros, sanos y deliciosos está a tu alcance.

¿Qué necesitas para preparar helados?

La preparación de helados caseros no requiere de ningún instrumento especial. Seguro que en tu cocina ya tienes todo lo necesario para ponerte manos a la obra. Además de los ingredientes, solo necesitarás un congelador y una batidora potente o un robot de cocina. Eso sí, si quieres preparar unos polos, tendrás que hacerte con unos moldes para ello.

Puedes añadir un sinfín de ingredientes para darle sabor a tus helados. Las opciones más saludables son fruta fresca, frutos secos y vegetales, pero incluiremos alguna opción con la que darte un capricho de vez en cuando. Podrás hacer helados de mil formas, texturas y sabores. Un consejo: ten siempre trocitos de tu fruta favorita congelada para poder hacer helado en cualquier momento.

Tipos de helados que puedes hacer en casa

Helados de frutas

El helado de fruta es la opción más rápida y sencilla para disfrutar de un helado saludable. Solo tendrás que trocear y congelar la fruta con la que quieras prepararlo. Una vez congelada, la sacas del frigorífico y la pasas por la batidora. Tendrás una crema ligera y suave. Si quieres darle una textura más cremosa, añade plátano o aguacate.

Helados cremosos

La base de un helado cremoso suele realizarse con lácteos o bebidas vegetales, aunque puedes prescindir de ellos y recurrir al plátano o al aguacate para aportar esa textura. ¿Qué tipo de lácteos puedes usar? Leche, yogur, queso fresco, queso batido o requesón. Si hay algún intolerante a la lactosa, puedes optar por yogures y bebidas vegetales e incluso puedes usar tofu. Otra opción serían los frutos secos o las semillas, cuyas cremas aportan consistencia.

Es importante que sepas que es recomendable que los lácteos y los preparados vegetales se congelen antes de la elaboración del helado. Puedes usar cubiteras para facilitar el triturado. En el caso de los frutos secos, es recomendable que se pongan en remojo unas horas antes. Así, la textura quedará más cremosa.

Lo ideal es que no incluyas azúcar entre los ingredientes del helado. ¿No es suficiente el dulzor que le aporta la fruta? Entonces echa mano de “edulcorantes naturales” como el plátano, la calabaza, el boniato, los higos y frutas secas como los orejones, los dátiles y las uvas pasas.

Recetas de helados saludables

Para animarte a que sustituyas los helados industriales por los naturales, aquí te dejamos cinco recetas que te harán la boca agua.

Helado de fresa y pistacho

Ingredientes:

  • 2 plátanos maduros
  • 250 g fresas
  • 1 puñado de pistachos naturales
  • Hierbabuena (opcional)

Preparación:

1. Pela y corta en rodajas los dos plátanos.
2. Lava las fresas y trocéalas.
3. Congela la fruta durante al menos 5 horas.
4. Pela y pica los pistachos después de haberlos tenido en remojo.
5. Una vez que haya transcurrido el tiempo de congelación, coloca los plátanos y las fresas en el vaso de la batidora y tritura hasta conseguir una crema suave.
6. Añade los pistachos y mézclalos bien con la crema.

Si el preparado queda demasiado denso, puedes añadir algún lácteo o bebida vegetal (sin congelar). ¿Quieres una presentación bonita? Añade un topping de hierbabuena y trocitos de fruta o frutos secos.

Helado de melocotón

Ingredientes:

  • 3 o 4 melocotones maduros
  • 2 cucharaditas de miel 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 80 ml leche de coco

Preparación:
1. Pela y trocea los melocotones en cubitos.
2. Congela los melocotones.
3. Pon en el vaso de la batidora todos los ingredientes y mézclalos bien.
4. Mete la mezcla en el congelador durante unas cuatro horas.

Puedes sustituir la leche de coco por un yogur griego. También puedes sustituir los melocotones por albaricoques. Tendrás un helado cremoso delicioso.

Helado de yogur y cereza

Ingredientes:

  • 2 yogures naturales
  • Un puñado de cerezas

Preparación:
1. Deshuesa y corta en trozos pequeñitos las cerezas para que queden como tropezones.
2. Pon los yogures en el vaso de la batidora y bátelos con las varillas hasta que tenga una consistencia cremosa.
3. Añade las cerezas y mézclalas.
4. Introduce la mezcla en el congelador.

Si quieres mantener la textura cremosa del yogur, es recomendable que cada media hora saques el helado del congelador y lo remuevas al menos durante las dos primeras horas. Es un poco más laborioso, pero merece la pena.

Polos de sandía y avellana

Ingredientes:

  • 400 g sandía sin pepitas
  • 70 g frambuesas
  • Jengibre fresco
  • 60 g avellana

Preparación:
1. Tritura la sandía y las frambuesas con la batidora hasta que quede una crema fina.
2. Ralla una pizca de jengibre fresco y añádelo a la crema.
3. Rellena los moldes de polo con la mezcla y mételos en el congelador entre 6 y 8 horas.
4. Pica las avellanas con un cuchillo o en la picadora.
5. Desmolda los helados que vayas a consumir y espolvorea la avellana sobre ellos.

Puedes sustituir la avellana por otro fruto seco como el pistacho, por ejemplo. Si quieres añadir un atractivo adicional, puedes fundir chocolate 70% de cacao y bañar el polo antes de espolvorear los frutos secos.

Polos de plátano y chocolate

Ingredientes:

  • 2 plátanos
  • 150 g de chocolate para fundir (70% cacao)
  • 30 ml aceite de girasol
  • Coco rallado
  • Nueces

Preparación:
1. Pela los plátanos y córtalos en trozos del mismo tamaño.
2. Pon los plátanos en un palo de polo o algo similar.
3. Congela los trozos de plátano durante al menos 15 minutos.
4. Funde el chocolate en el microondas o en un cazo pequeño.
5. Pica las nueces.
6. Saca los trozos de plátano del congelador y báñalos en el chocolate.
7. Espolvorea el coco rallado y/o las nueces sobre el helado.

Puedes sustituir el coco y las nueces por cualquier otro fruto seco que te guste. Con este helado, podrás darte un pequeño capricho crujiente y calmar las ganas de comer chocolate.

Aún queda verano por delante, así que podrás poner en práctica alguna de estas recetas e incluso crear una a tu medida. Desde hoy, comer helado ya no estará reñido con una dieta saludable 😉

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