Especial #GadisSalud: los higos

Entre las frutas de verano que se prolongan hasta el arranque del otoño están los higos. Con un sabor dulce y un interior algo crujiente debido a las diminutas semillas de su pulpa, el higo alcanza su máximo esplendor entre julio y septiembre. Sin embargo, puedes lograr mantenerlo en tu despensa durante todo el año si lo almacenas en conserva, en preparados como mermeladas o seco.
Los higos son una gran fuente de energía y su contenido en fibra y componentes como el potasio, el calcio, el hierro o el fósforo aportan múltiples beneficios a tu salud. Pero ¿sabías que, para aprovechar sus propiedades, es recomendable consumirlos en temporada cuando ya estén maduros y, a poder ser, en su versión más natural? De hecho, no se debe consumir hasta que haya alcanzado el punto óptimo de maduración porque, cuando está verde, contiene una savia que puede producir irritación y sarpullidos en la piel. Hoy, en nuestro especial #GadisSalud, vamos a hablarte de las propiedades nutritivas y curiosidades de los higos. También compartiremos alguna receta con la que podrás despedir la temporada. ¿Eres fan de los higos? ¡Sigue leyendo!

Origen y variedades del higo

De la familia de las moráceas, el higo, en realidad, no es una fruta, sino una inflorescencia. Es decir, los higos son flores invertidas. Las higueras florecen de una manera particular y sus flores crecen dentro de una vaina en forma de pera que luego madura hasta convertirse en la fruta que conocemos. Cada higo contiene muchas flores y cada una de esas flores produce un único fruto llamado aquenio, que da lugar a las semillas que le proporcionan la textura crujiente a la pulpa blanquecina o rosa de sabor dulce. Su piel es fina y puede ser de color verde pálido, negro o morado, dependiendo de la especie.
La higuera tiene su origen en Oriente Próximo y su cultivo se inició, probablemente, en Arabia meridional, desde donde se extendió hacia Oriente y Occidente. Parece que los fenicios y los griegos fueron los encargados de introducirla en la cuenca mediterránea. Sus frutos fueron muy apreciados en la antigüedad. Galeno (médico y filósofo griego) recomendaba el higo a los atletas griegos como alimento básico de su dieta y se referían a él como «el alimento de los filósofos» por el gran aprecio que suscitó entre maestros como Platón y Diógenes. Ya en la Edad Media se empezaron a secar al sol y el producto resultante se convirtió en un alimento típicamente navideño.
Las higueras más comunes en España se clasifican en dos grupos por el número de cosechas. Por una parte, las higueras comunes solo tienen una cosecha al año, entre agosto y septiembre. Por otra parte, las higueras bíferas o reflorecientes, también llamadas brevales, breberas o bacoreras, dan dos cosechas: una de junio a julio (brevas) y otra de agosto a octubre (higos). Las brevas proceden de las yemas de flor que no han fructificado y se han quedado en estado latente durante el invierno, mientras que los higos se producen en los meses de verano.
Nuestro país es uno de los mayores productores mundiales de higos, aunque no se dedica a la exportación de higos frescos, que son absorbidos por el mercado interno. Los cultivos españoles son de tres tipos: higo común (el más abundante), San Pedro y Smyrna.

Las propiedades del higo

El higo es una fruta rica en hidratos de carbono y, por tanto, es un tentempié perfecto cuando necesitas un “chute de energía”. Aunque su contenido proteico no es alto, cuenta con todos los aminoácidos esenciales y destaca principalmente por su aporte de fibra, un componente que ayuda a la digestión y a la salud cardíaca. También contiene una cantidad importante de antioxidantes, contribuyendo a frenar la acción de los radicales libres, previniendo el envejecimiento prematuro y diferentes tipos de enfermedades. Estos son algunos de sus beneficios para la salud:
Combate el estreñimiento por su aporte de fibra.
– Ayuda a controlar los niveles de colesterol y azúcar en sangre.
Cuida el intestino. Su fibra soluble actúa como prebiótico, estimulando el crecimiento de las bacterias beneficiosas en el intestino delgado.
– Mantiene en buen estado los sistemas nervioso y músculo-esquelético por su contenido de calcio y magnesio.
Previene las enfermedades cardiovasculares gracias a su aporte de omega 3 y 6 y potasio.
Previene la degeneración macular.
– Incrementa los niveles de energía.

Recetas con higos

Ensalada de higos, queso de cabra y nueces

Ingredientes (2-3 personas):
– 8 higos maduros
– 100 g queso de cabra
– 10 nueces
– Un manojo de rúcula
– Un manojo de espinacas frescas
– 1/2 cucharadita de mostaza de Dijon
– 1 cucharadita de vinagre balsámico
– 1/4 cucharadita de zumo de limón
– 1 cucharada colmada de miel de caña
– 3 cucharadas de aceite de oliva
– Sal
– Pimienta negra

Preparación:
– Lava y seca los higos con cuidado para que no se rompan. Retira el rabito y corta en cuatro trozos.
– Lava y escurre la rúcula y las espinacas.
– Abre y trocea las nueces.
– Prepara la vinagreta mezclando, en un recipiente pequeño, la mostaza con el vinagre balsámico, el zumo de limón, la miel, la sal y la pimienta negra. Ve incorporando el aceite de oliva y batiendo poco a poco hasta que todos los ingredientes se mezclen y quede una textura homogénea.
– En un cuenco grande, coloca las hojas de rúcula mezcladas con las espinacas. Añade los higos, las nueces y el queso de cabra desmenuzado. Salpimenta y aliña con la vinagreta.

Gelatina de té rojo con higos

Ingredientes (4 personas):
– 2 tazas de higos troceados
– 2 tazas de agua
– 25 g té rojo
– ⅓ taza de miel
– Gelatina en polvo o en lámina
Preparación:
– Hierve en un cazo dos tazas de agua. Retira del fuego, agrega el té y la gelatina e infusiona cuatro minutos.
– Añade la miel y después cuela la mezcla.
– Vierte la mezcla en moldes individuales. Agrega los higos troceados.
– Deja que cuaje y puedes enfriar en el frigorífico.

¿Esperas cada año la temporada de higos? Al ser un alimento tan estacional te recomendamos que ¡corras a Gadis antes de que termine!