Especial #GadisSalud: las fresas

Empezamos este especial #GadisSalud sobre las fresas con un dato que probablemente no conocías. Nos cuenta la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) que, para que podamos llevarnos una fresa perfectamente desarrollada y madura a la boca, antes hacen falta 21 visitas de abejas que completen la polinización. De este imprescindible y mágico proceso, dependerá el sabor, el aspecto y la “jugosidad” de cada fresa (que está compuesta ¡por más de 400 semillas!). La próxima vez que disfrutes de esta atractiva y deliciosa fruta ya sabes a quién tienes que dar las gracias 😉.
Se estima que existen mil variedades diferentes de fresas, que provienen de distintas regiones del mundo. Pero, como en Gadis mantenemos un compromiso firme con el producto de proximidad, no podemos dejar de recomendarte que las consumas en temporada (entre marzo y mayo) y pruebes la fresa de Huelva. Las horas de sol y el clima cálido hacen que esta región acumule gran parte de la producción estatal. De hecho, en 2020, el 24,7% de la fresa que se produjo en la Unión Europea era de procedencia española, y, de éstas, el 97% tenía sello andaluz. ¿Quieres saber más sobre las propiedades y beneficios de las fresas y que te demos alguna idea para disfrutar de su sabor? ¡Sigue leyendo!

Los beneficios de las fresas

Las fresas son aptas para (casi) todos los públicos. No importa tu tipo de dieta o cuáles sean tus características, pueden ser muy buenas aliadas de tu organismo gracias a sus propiedades y beneficios:
– Su contenido en vitamina C (100 gramos de fresas tienen más que una naranja) ayuda a la formación de colágeno y de glóbulos rojos.
– Tienen ácido salicílico. ¿Te suena este concepto? ¡Sí!, ese famoso medicamento al que recurrimos cuando nos duele la cabeza, por ejemplo. Por eso, las fresas se conocen como “una aspirina natural” y tienen propiedades antiinflamatorias.
– Gracias a su contenido en potasio, son diuréticas, ayudan a disminuir el colesterol y tienen propiedades alcalinizantes, que contribuyen, entre otras cosas, a la eliminación de ácido úrico.
– Tienen efectos saciantes por su alto contenido en fibra y bajo en calorías.
– El azúcar que contienen es fructosa, así que las personas diabéticas también pueden consumirlas.
Como ves, la fresa es una propuesta saludable y nutritiva para la primavera. ¡Eso sí! Se desaconseja su consumo en personas que padecen enfermedades intestinales como la colitis porque pueden provocar irritación. Además, si la aspirina te da problemas, lamentamos decirte que es probable que también tengas que prescindir de las fresas en tu dieta, pero seguro que encontrarás alguna alternativa deliciosa en esta época del año.

Receta con fresas

Aunque las fresas suelen reservarse para el postre o la merienda (¡ojo con abusar de la nata como acompañamiento!), te animamos a introducirlas en platos salados. Por ejemplo, en ensaladas, pokes, cuscús o en tu tostada de aguacate del desayuno.
Si hablamos de recetas concretas, hace un par de años, compartíamos este gazpacho de fresas, que es una propuesta más novedosa con la que sorprender a tus comensales. Hoy, sin embargo, te traemos una versión saludable de la mermelada de fresa, un “vicio” al que no vamos a añadir azúcar, pero que resultará igual de irresistible.

Receta de mermelada de fresas

Ingredientes:
– 250 g fresas
– ½ limón
– 1 cucharada de semillas de chía o dos láminas de gelatina
– Edulcorante líquido (opcional)
– Arándanos (opcional)
Preparación:
– Lava bien las fresas (y los arándanos si quieres añadirlos a la receta), corta los rabitos y tira las hojas. Si quieres, puedes añadir un chorrito de vinagre al agua para garantizar que la fruta quede limpia.
– En una olla, incorpora las fresas y el zumo de medio limón. También puedes rallar un poco de la piel del limón (¡acuérdate de lavarlo bien antes!) para potenciar el sabor.
– Cocina a fuego medio-bajo durante aproximadamente 15 minutos. Vigila que la textura que vaya adquiriendo sea la que más te gusta (con más grumitos, más uniforme… ¡tú decides!) y, cuando esté a tu gusto, apaga el fuego y remueve suavemente. Si crees que no te va a gustar el sabor tan “natural”, puedes añadir unas gotas de edulcorante líquido, pero nuestra recomendación es que le concedas una oportunidad 😉.
– Este es el momento de decidir cómo prefieres conseguir la textura “de mermelada”: ¿con gelatina o con chía? Nuestra apuesta sería la chía por sus beneficios nutricionales y porque, así, tu mermelada será apta para dieta vegana también. Pero tú tienes la última palabra. Si escoges la chía, acuérdate de incorporarla al retirar la olla del fuego. Si optas por la gelatina, lee el siguiente paso.
– (Opción gelatina) Hidrata las láminas de gelatina en un bol con agua fría durante aproximadamente 5 minutos. Cuando estén listas (con una textura blandita), añádelas a la mezcla aún caliente que está en la olla.
– Una vez que la mezcla está lista y con la consistencia adecuada, es el momento de ponerla a enfriar, preferiblemente en un recipiente de vidrio. Espera a que la mermelada esté a temperatura ambiente antes de introducirla en la nevera. Si la almacenas en el frigorífico, se conservará aproximadamente durante dos semanas. También puedes congelarla para ir consumiéndola poco a poco.
Ahora que ya te hemos contado un poco más sobre los beneficios y las curiosidades de esta fruta que anuncia el inicio de la primavera, solo te queda visitar la frutería de tu supermercado Gadis más cercano y darte un capricho saludable.