Especial #GadisSalud: la naranja

Desde noviembre hasta abril, la naranja está presente en nuestros fruteros. Conocida sobre todo por su aporte de vitamina C, hoy queremos desvelarte algunos de sus secretos. ¡Los hay!, aunque sea una de las frutas más populares en cualquier hogar. Por eso, hemos decidido dedicarle nuestro especial #GadisSalud. Vamos a hablarte de sus propiedades y beneficios, y también vamos a compartir alguna receta porque no solo sirve para los zumos. De hecho, esa sería la opción excepcional para consumir la naranja, ya que es mucho mejor optar por la pieza de fruta entera para aprovechar sus propiedades saludables. Pero eso ya lo sabes, ¿verdad? 😉

Origen y variedades de la naranja

La reina de los cítricos es originaria de China, donde comenzó su cultivo hace miles de años. La famosa Ruta de la Seda ayudó a la expansión de la naranja por todo Oriente. Sin embargo, fueron los árabes quienes introdujeron su cultivo en Europa. En España, se mantuvo el cultivo de naranjos tras la época árabe, sobre todo en Levante. Al principio, se utilizaba con fines decorativos porque el fruto era muy amargo, pero, poco a poco se fueron introduciendo variedades más dulces, que asentaron la naranja como uno de los productos más representativos de la Comunidad Valenciana. Esos primeros cultivos comerciales datan del siglo XVIII y consiguieron que el naranjo se adaptase rápidamente al suelo valenciano, no solo por la calidad del sustrato, sino también por las condiciones climatológicas.

Las naranjas dulces se clasifican en cuatro grandes grupos:
Naranjas Navel. Son grandes, fáciles de pelar y no tienen pepitas. Son muy ricas para comer, pero no son aptas para zumo porque resultan amargas al exprimirlas. Entre sus variedades más conocidas, están Lane Laten, Leng, Navel, Bahianinha, Navelina, Navelate, Newhall, Washington y Ricalate.
Naranjas blancas. Son esferas achatadas con un calor que varía del amarillo-naranja al naranja intenso. De tamaño medio-grande, no tienen ombligo. Algunas variedades tienen muchas semillas. Son perfectas para hacer zumo. Dentro de este grupo están las variedades Ambersweet, Jaffa, Hamlin, Pera, Salustiana y Valencia Late.
Naranjas sanguinas. Tienen características similares a las blancas, pero con la particularidad de sintetizar pigmentos rojos en la pulpa y a veces en la piel. Su zumo tiene un sabor especial, que recuerda un poco a la frambuesa o la fresa. Las variedades de este grupo son la Doble Fina, Sanguinelli, Maltaise, Moro y Sanguinello.
Naranjas sucreñas. Son algo insípidas, por lo que se están dejando de cultivar.
Los principales productores de naranja son Brasil y Estados Unidos, que dedican su producción principalmente al zumo de naranja. En cambio, España lidera la exportación de los cítricos frescos. De hecho, la naranja valenciana es una de las más conocidas del mundo. Es de maduración tardía y puede mantenerse hasta finales de primavera en el árbol. Su calibre es pequeño y su piel, fina. Destaca por su cantidad de zumo, así como por su aroma y sabor inconfundibles, dulce y amargo a la vez.

Las propiedades de la naranja

Pese a que su fama se debe, fundamentalmente, a la vitamina C, la naranja también tiene una alta concentración de calcio, fósforo y potasio, así como de betacaroteno y vitaminas del grupo B y A. Por eso es tan eficaz contra los resfriados. Además, es una fruta rica en agua y fibra, por lo que resulta saciante. Tampoco tiene muchas calorías (42 kcal por 100 g), algo que la convierte en un aporte de energía muy saludable.
Entre sus beneficios más destacados se encuentran los siguientes:
– Es un potente antioxidante, ayudando a prevenir enfermedades degenerativas.
Fortalece el cabello y protege la piel gracias a su contenido en betacarotenos.
Combate la inflamación.
– Su contenido en ácido cítrico favorece la absorción intestinal del calcio y facilita la eliminación de toxinas. Además, potencia la acción de la vitamina C, que interviene en la formación de colágeno, fortalece los huesos y los dientes, mejora la producción de glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos, así como la resistencia a las infecciones.
– Ayuda a prevenir distintos tipos de cáncer y protege ante enfermedades cardiovasculares gracias a su contenido en carotenoides.
Refuerza el sistema inmunitario.
Contribuye a combatir la anemia, ya que su contenido en vitaminas B y C duplica la absorción de calcio y de hierro.
– Ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, ya que su elevado contenido en fibra ralentiza la absorción del azúcar.
– Ayuda a combatir el colesterol porque, gracias a la hesperidina, aumenta el colesterol bueno (HDL) y disminuye el colesterol malo (LDL).
– La presencia de ácido fólico la convierte en un alimento muy recomendable durante el embarazo y la lactancia, pero también para los niños y niñas, porque ayuda al desarrollo.
Si tienes tendencia a la formación de cálculos renales, has de ser prudente con el consumo, ya que su contenido en oxalatos facilita su creación. Además, el zumo de naranja puede interaccionar con determinados medicamentos como la fexofenadina, la ivermectina o el atenolol, disminuyendo su absorción. En estos casos, se recomienda separar al menos dos horas la ingesta de la toma de medicamentos.

Receta de salmón a la naranja

Ingredientes (4 personas):
– 4 lomos de salmón
– 2 puerros
– 350 ml zumo de naranja
– 1 cucharada de vinagre balsámico
– 200 ml leche evaporada
– Sal
– Aceite de oliva virgen extra

Preparación:
– En una sartén con un poco de aceite, dora los lomos de salmón y reserva.
– En la misma sartén, añade un poco más de aceite y pocha el puerro picado con un poco de sal. Cuando el puerro comience a dorarse, incorpora el zumo de naranja y el vinagre. Deja cocinar unos diez minutos.
– Vuelve a introducir el salmón en la sartén y añade la leche evaporada. Deja que se reduzca durante unos minutos y ¡listo para servir!
Puedes acompañar el salmón con arroz salvaje y una guarnición de verduras de temporada.

Ven a Gadis para preparar una receta deliciosa con naranjas y ¡a cocinar!