Especial #GadisSalud: el melón

El melón es una de las frutas del verano por excelencia. Dulce, jugoso, refrescante y sabroso, es un tentempié ideal para una jornada estival al aire libre por su alto contenido en agua. Pero hay muchas posibilidades de incluirlo en tu dieta: en ensaladas, acompañado de jamón o como parte de unas deliciosas migas, por ejemplo. Tal vez conozcas el refrán que dice que “el melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; y por la noche, mata”. Sin embargo, no existe ningún motivo para no comerlo a la hora de la cena. Eso dependerá de ti y de tus preferencias.
Como parte de nuestro especial #GadisSalud, queremos compartir contigo algunas curiosidades sobre esta fruta y hablarte también de sus propiedades nutritivas porque no contiene tanto azúcar como se cree y tiene un alto poder diurético. ¿Utilizas el melón en alguna de tus recetas veraniegas? Hoy te daremos alguna idea.

Origen y variedades del melón

El melón pertenece a la familia de las cucurbitáceas como el pepino, la calabaza y el calabacín. No hay consenso en torno a su origen. Algunos creen que proviene de la India y otros del continente africano, pero se sabe que fue introducido por los árabes en España. De hecho, nuestro país es el principal productor de melón en Europa, con cultivos en Almería, Murcia, Valencia, Castellón, Cuenca, Ciudad Real, Madrid y Elche.
La corteza del melón varía en textura y color, al igual que la pulpa. En España se pueden encontrar diversas variedades, entre las que destacan:
Melón piel de sapo: es el más común. Se caracteriza por su forma ovalada y alargada, una corteza dura y gruesa de color verde con rayas verdes, cuya tonalidad varía en función del grado de madurez.
Melón trendral: es un melón tardío, ya que se recolecta entre junio y octubre. De forma ovalada y con piel rugosa de color verde oscuro, su pulpa suele ser blanca y dulce.
Melón rochet: tiene piel de color verde intenso y lisa. También es ovalado y su pulpa blanca es muy dulce.
Melón amarillo canario: de color amarillo brillante similar al del pájaro con el mismo nombre, su pulpa es de color blanco o verde claro. Tiene un sabor ligeramente más picante.
Melón amarillo oro: es una variedad autóctona española, de Onteniente (Valencia), que se cultiva desde hace más de 700 años. Se caracteriza por una carne compacta, dulce y blanca.
Melón cantaloup: con piel gruesa en forma de malla, la corteza tiene tonos verdes y marrones. Es redondeado y su pulpa tiene un color anaranjado. Es dulce y muy aromático. Suele utilizarse para postres y batidos.
Melón Galia: redondeado y de piel en forma de malla áspera, se vuelve amarilla cuando alcanza su punto de madurez. Es dulce y aromático.

Cómo elegir un melón

Para elegir un melón, hay cinco aspectos que debes de tener en cuenta:
– El color. Te indicará el grado de madurez. Tiene que ser intenso para garantizar que el melón está maduro. Eso sí, las rayas de los melones verdes han de ser entre marrón y verde oscuro.
– La textura. La piel ha de ser firme si aplicamos una ligera presión, no debe estar brillante ni tener grietas.
– El peso. Ha de corresponderse con su tamaño.
El aspecto de la zona del tallo. El tallo no debe estar visible y la zona no debe estar deteriorada.
El olor. No debe tener un olor fuerte, pero sí un poco dulzón. El olor solo es perceptible a temperatura ambiente. Si está refrigerado, no podrás olerlo. Es recomendable que lo almacenes en un sitio fresco, pero evitando la nevera. Si quieres que la pieza esté fresca, puedes meterlo en el frigorífico una o dos horas antes de consumirlo.

Las propiedades del melón

El melón es rico en potasio, vitamina C y vitaminas del grupo B como los folatos. Su composición se basa principalmente en el agua (92%), por lo que tiene un efecto diurético natural y saciante. A pesar de su dulzor, no tiene tanto azúcar (6%) ni calorías (28 kcal por cada 100 gramos). Estos son algunos de sus beneficios para la salud:
Alto poder antioxidante y precursor de la división celular por su aporte de vitamina C.
– Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos por su alto contenido en potasio.
– Es depurativo. Mejora la eficacia de la función renal, facilitando la eliminación de sustancias de desecho y toxinas.
– Cuida y protege la vista gracias a su contenido de betacarotenos.
– Es recomendable su consumo durante el embarazo porque contiene calcio, magnesio, folatos y vitaminas A y C, que favorecen el crecimiento fetal.
– Es un antiinflamatorio natural.

Recetas con melón

Sopa fría de melón y yogur

Ingredientes (2-3 personas):
– 1/2 melón piel de sapo
– 2 yogures naturales
– Hierbabuena
– La parte verde del puerro
– Sal
– Pimienta

Preparación:
– Trocea el melón y retira la corteza y las semillas. Una vez limpio, introduce los trozos en el vaso de la batidora. Añade los dos yogures y bate hasta que quede una mezcla homogénea.
– Trocea las hojas de una ramita de hierbabuena y añade a la mezcla, volviendo a batir.
– Pica muy fino un trozo de la parte verde del puerro y añádelo al vaso para volver a mezclar.
– Salpimenta y reserva en la nevera al menos 30 minutos antes de consumirla.

Ensalada de salmón marinado y melón

Ingredientes (4 personas):
– 340 g salmón marinado
– 500 g melón
– 15 g pepinillos agridulces
– Lechuga
– 1 cucharadita de semillas de sésamo negro
– Aceite de oliva virgen extra
– Vinagre balsámico
Preparación:
– Prepara el salmón marinado con antelación o cómpralo ya marinado. Córtalo en dados no muy grandes.
– Trocea el melón, retira la corteza y las semillas. Córtalo en dados de tamaño similar al del salmón.
– Pica los pepinillos muy finos y mézclalos con el melón y el salmón.
– Lava y escurre bien las hojas de lechuga para la ensalada. Colócala troceada en un bol y añade todos los ingredientes.
– Aliña a tu gusto con aceite y balsámico y adereza con las semillas de sésamo negro.

¿Te gusta el melón en los platos principales o lo prefieres como postre? En Gadis, encontrarás las variedades que más te gusten.