Día Internacional contra el Cambio Climático

El 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático. Una conmemoración instaurada por la Organización de Naciones Unidas con la intención de movilizar y sensibilizar a la población mundial acerca de los efectos del cambio climático sobre el planeta. El impacto de nuestro estilo de vida en el clima obliga a una actuación conjunta e inmediata para frenar sus consecuencias. En este sentido, Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, lleva tiempo reivindicando la necesidad de que los países se sumen a la acción climática con políticas y actuaciones que contribuyan a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. De acuerdo con los estudios científicos, nos encontramos ante un momento decisivo para actuar a tiempo. Si no se toman las medidas necesarias con urgencia, es probable que alcancemos un punto de inflexión en el que la situación será irreversible. Como socios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas desde hace 15 años, en Gadis mantenemos un compromiso firme con el desarrollo de medidas que impulsen el respeto por el medio ambiente y estamos especialmente sensibilizados con el peligro que conlleva el calentamiento global.
Por eso, queremos unirnos a esta celebración compartiendo contigo información de interés sobre el tema y animándote a formar parte de la acción contra el cambio climático. ¡Todos debemos asumir nuestra parte de responsabilidad!

¿Por qué es urgente actuar para detener el cambio climático?

Sin duda alguna, el cambio climático es uno de los mayores desafíos al que nos hayamos enfrentado como sociedad. En cualquier punto del planeta, se observan a diario señales que evidencian las enormes transformaciones que está provocando el calentamiento global: desde una meteorología cambiante e impredecible que amenaza la producción de alimentos hasta el incremento en el nivel del mar que agrava el riesgo de inundaciones de consecuencias catastróficas. ¡Todos sufrimos sus efectos! Por tanto, es fundamental tomar medidas para actuar a tiempo. De lo contrario, los científicos advierten que, en la actualidad, más de la mitad de los potenciales puntos de inflexión climáticos identificados a principios de este siglo se encuentran activos. Pero ¿qué quiere decir esto?

Un punto de inflexión climático es aquel que se alcanza cuando un pequeño cambio puede marcar una gran diferencia y llegar a provocar una transformación drástica que nos aboque a una situación de no retorno. Es decir, existe un límite a partir del cual los cambios producidos por el calentamiento global serán irreversibles. El año pasado, un grupo de expertos reveló que nueve de estos puntos se habían activado por daño grave, alteración o riesgo inminente de desaparición:
− El hielo marino ártico.
− La capa de hielo de Groenlandia.
− Los bosques boreales.
− El permafrost (capa de suelo permanentemente congelado en regiones frías).
− El sistema de corrientes del Atlántico.
− La selva amazónica.
− Los corales de aguas cálidas.
− La capa de hielo antártico occidental y partes de la Antártida Oriental.
Todos ellos son elementos necesarios para el equilibrio y el bienestar de la biosfera. En consecuencia, es necesaria una respuesta de emergencia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o no se podrá evitar alcanzar estos puntos de inflexión que agravarán el problema y harán que nuestro planeta sea menos habitable.

El papel de la emisión de gases de efecto invernadero en el calentamiento global

Si bien es cierto que los gases de efecto invernadero (GEI) que se producen de manera natural son esenciales para el planeta, el incremento producido por las emisiones derivadas de la actividad humana supone una seria amenaza para su supervivencia. La industrialización, la deforestación, la agricultura a gran escala y los hábitos de consumo han sido claves para la acumulación de este tipo de emisiones, provocando una serie de problemas a nivel medioambiental:
− la concentración de GEI en la atmósfera terrestre ha provocado un aumento en la temperatura media mundial de la Tierra;
− desde la Revolución Industrial, la concentración de GEI ha ido aumentando progresivamente y, en consecuencia, la temperatura del planeta;
− el dióxido de carbono (CO2) resultante de la quema de combustibles fósiles supone cerca de dos tercios de todos los tipos de GEI.
Cada uno de estos gases puede permanecer en la atmósfera desde unos cuantos años hasta miles de años. Todos lo hacen el tiempo suficiente para mezclarse bien, logrando que su cantidad sea aproximadamente la misma en cualquier parte del mundo, independientemente de la fuente de emisión. En definitiva, para evitar el calentamiento global, hay que apelar a la corresponsabilidad y han de adoptarse medidas conjuntas a nivel mundial. Todos jugamos un papel activo en la disminución de los gases de efecto invernadero, en nuestro caso medimos nuestras emisiones y minimizamos los impactos. Durante el 2019, reciclamos 803 toneladas de plástico, 7.710 toneladas de cartón, 212 toneladas de madera y realizamos más de 5 millones de movimientos de cajas de plástico reutilizables, además de mantener optimizada nuestra ruta de transportes con el objetivo de controlar nuestras emisiones.

Detener el cambio climático

Tal y como señaló el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas en su informe de 2014, la actividad humana es la principal causante del cambio climático. Las consecuencias de dicha actividad se evidenciaban en datos como estos:
− Entre 1880 y 2012, la temperatura media mundial aumentó 0,85 °C.
− Se ha observado el calentamiento de los océanos, la disminución de las cantidades de nieve y hielo y el incremento en el nivel del mar.
− Entre 1901 y 2010, el nivel medio mundial del mar ascendió 19 cm debido a que el hielo se ha derretido por el calentamiento.
− La extensión del hielo marino en el Ártico ha disminuido desde 1979 una extensión de 1,07 × 106 km2 cada diez años.
Sin embargo, lo más alarmante es que, incluso si se detienen las emisiones de GEI, los expertos apuntan que la mayoría de los efectos del cambio climático persistirán durante muchos siglos, afectando a gran parte de los ecosistemas. En Gadis, llevamos varios años trabajando para detener estos efectos. A partir de nuestro compromiso con la sostenibilidad ambiental, hemos puesto en práctica las siguientes acciones:


− Uso responsable de los recursos.
− Plan de Eficiencia Energética.
− Mejoras logísticas y de infraestructuras.
− Apoyo a proveedores locales.
− Aprovisionamiento y consumo local.
− Selección, seguridad y trazabilidad.
− Oferta de productos ecológicos en nuestros supermercados.
− Apuesta por la reducción, el reciclaje y la reutilización.

Todas ellas son una contribución para mitigar la situación, al que se suman también los esfuerzos individuales de las personas que formamos parte de la empresa. ¿Y tú? ¿Cuáles son los pequeños gestos con los que te sumas a esta causa? ¿Nos los cuentas?

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