Empieza el colegio

Cada comienzo, cada inicio, supone un escalón más en la vida de nuestros peques. También el inicio de colegio 😉

 

Ir al colegio por primera vez 

Vaya momento vital que es este. Nuestro bebé que ayer aprendía a gatear de repente se ha convertido en un escolar. ¿Cómo ha sido? ¿Cómo ha pasado tan rápido? La verdad es que existe una mezcla de emociones entre el orgullo de ver a nuestros peques crecer y la nostalgia de las etapas que van pasando. ¡Ay, la vida!
Miedos aparte, la realidad es que va a ser un cambio. Aunque ya estuvieran acostumbrados a las escuelas infantiles, este es un nuevo entorno. Puede que vaya directamente de casa. A lo mejor el tema pañal y chupete todavía no está muy superado… Es normal que todas estas cosas nos generen algo de ansiedad. Sin embargo, es importante recordar que los y las niñas tienen una asombrosa capacidad de adaptación y de relacionarse. Así que nada de proyectar nuestros temores sobre ellos, será la mejor ayuda que les podamos dar.
Otra cosa que puede ayudar mucho es involucrarlos en los preparativos. De esta forma son partícipes y no solo receptores y su visión será mucho más positiva. Que nos acompañen a comprar los materiales, que elijan parte de esos materiales, son pequeños gestos que funcionan muy bien. Hablar sobre lo que va a ser, y que puedan expresarse también es básico. Intentar relajarnos y disfrutar del proceso, con toda la naturalidad del mundo 😊 Eso sí, la rutina, horarios y estructura es bueno que se comience cuanto antes para suavizar el cambio.

Empieza la E.S.O

Upss, este sí que es otro cantar. Algo que les ilusiona y amedranta a partes iguales. Tal vez sigan en el mismo colegio, lo cual hace que el cambio no sea tan grande. Pero, si pasan de ser los mayores del cole a ser los pequeños en cuestión de tres meses, ahí sí que lo notan.
Además, nos adentramos en una etapa de importantes cambios en el desarrollo de nuestras hijas e hijos. La pubertad y adolescencia son etapas fascinantes en las que danzan entre niño y el adulto que vive en ellos. Acompañarlos es un regalo, aunque a veces pueda ser algo duro. Tengamos presentes que los padres y madres somos sus guías, sus anclas en el caótico mundo que están experimentando. No cabe duda que, unas dosis extra de paciencia, nos vendrán de maravilla.
Puede resultar difícil en esta época hablar sobre cómo son sus sentimientos, cuando en realidad es lo que más necesitan. Compartir alguna actividad en familia que sea divertida para todos puede ayudar a este fin.
Respecto a la entrada en el instituto, es importante que podamos saber cómo se sienten. Los jóvenes más tímidos o introvertidos pueden sufrir en silencio de manera muy dolorosa. Primero necesitamos saber cómo se sienten para poder ayudarles en lo que necesitan. Chequear su estado de ánimo los primeros meses es un indicador no verbal muy poderoso.
Con respecto al tema rutinas, no son diferentes que los de infantil. La necesidad de descanso, alimentación y actividad física es una constante en todas las etapas vitales. No obstante, en pleno crecimiento físico, mental y emocional, la cosa se intensifica. Una alimentación rica y variada en frutas y verduras, proteínas, grasas saludables e hidratos de carbono, con abundantes cantidades de agua, es la clave. Además, la actividad física les ayudará a relajar los nervios y la energía típica de estos años. Estarán más tranquilos y dormirán mejor.

Nuevo curso escolar

Aunque nuestros hijos e hijas no cambien de etapa, comienzan igualmente un nuevo curso. Puede que cambien de compañeros, de profesores, de aula, de materias… ¿Recuerdas cómo te sentías? Conecta con esa emoción y esos recuerdos, pues serán la mejor guía para acompañarlos.

¡Feliz comienzo del curso escolar 2018-2019!

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