Campamentos urbanos sostenibles

La duración de las vacaciones de verano de los más pequeños de la casa, muchas veces, nos obliga a buscar alternativas que faciliten la conciliación. Los campamentos urbanos suelen estar entre las soluciones más recurrentes para ese periodo. Pero, además de buscar las propuestas más divertidas y que mejor se adapten a las preferencias de tus hijos e hijas, esta es también una buena oportunidad para seguir trabajando conceptos y valores relacionados con la sostenibilidad, ¿no te parece? Ya sabes que en Gadis siempre estamos al quite con estos temas 😉.
Respetar y cuidar el entorno, aprovechar y no malgastar los recursos, identificar cualquier pequeño gesto que ayude a que nuestras acciones tengan un menor impacto en el entorno… Los niños y las niñas pueden aprender a hacerlo de manera transversal y divertida en muchos de los campamentos y talleres que se organizan durante estos meses. Hoy queremos hablarte de las múltiples posibilidades que estas actividades lúdicas ofrecen para inculcar este tipo de valores si se introducen variables sostenibles en las propuestas.

Primera decisión sostenible: desplazamiento con cero emisiones

No hay mejor manera de enseñar que con el ejemplo, así que, antes de poner el foco en las características y el contenido de las actividades del campamento, deberías valorar otros aspectos que harán de tu elección la más sostenible. ¿Cómo hacerlo? Pues, en primer lugar, tendrías que pensar en la distancia y los desplazamientos. Lo ideal sería elegir un campamento al que se pudiera llegar a pie o en bicicleta. Un poco de ejercicio en familia es una buena forma de empezar el día y siempre podéis ir descubriendo rutas alternativas o inventar algún juego para que no se haga largo el camino. Así, evitaréis el aburrimiento y la tentación de coger el coche.

¿Qué es un campamento urbano sostenible?

Un campamento urbano sostenible no tiene por qué abordar directamente esta temática. Se trata de incorporar propuestas y elementos que contribuyan a reducir el impacto de la actividad en el entorno y a transmitir a los más pequeños esos valores. Es verdad que ya hay muchas opciones que dan a conocer a los niños y a las niñas la riqueza del ecosistema de su entorno o se centran en aspectos concretos de la educación ambiental. Sin embargo, cualquier campamento o taller puede ser sostenible si introduce las variables adecuadas. Solo tendrás que fijarte en los siguientes aspectos:
– El campamento está planteado de manera respetuosa con el espacio y el entorno en el que se va a desarrollar. Si se celebra en espacios naturales, evita lugares sensibles y garantiza la limpieza de la zona, así como el respeto por la flora y la fauna que la habitan.
– Las actividades contemplan la optimización de los recursos (luz, agua, materiales, etc.).
– El campamento se rige por la regla de las 7Rs, tratando de reducir el consumo de recursos y materiales, favoreciendo la reutilización y el reciclado, depositando los residuos de forma correcta.
– En caso de contar con servicio de comedor, ofrecen productos de temporada y locales o de proximidad y tratan de evitar el desperdicio alimentario.

Actividades sostenibles

Quizá tus hijos e hijas no encuentren atractivo un campamento sobre, por ejemplo, la diversidad de los ecosistemas o el cuidado medioambiental y prefieran algo más creativo como el arte o el teatro o más activo como los deportes. ¡La sostenibilidad puede ponerse en práctica en cualquier propuesta! ¿Cómo? Planificando de antemano la gestión de los recursos y tratando de que las actividades no afecten negativamente el espacio en el que se realizan. Se nos ocurren muchas maneras de lograrlo. Aquí te dejamos algunas:
– Durante el diseño de actividades, se puede tratar de evitar o reducir al mínimo la compra de nuevo material. Reciclar, reutilizar y compartir son las palabras clave 😉.
– La imaginación es poderosa y las posibilidades de adherir la etiqueta “sostenible” a cualquiera de las actividades de un campamento son infinitas, sea del tipo que sea. Desde la reutilización de material para la escenografía de un espectáculo hasta organizar una ruta en bicicleta si está programada alguna visita, pasando por un circuito de deporte en el que se practique el plogging. ¡Seguro que ya se te están ocurriendo muchas ideas!
– También es importante facilitar el reciclaje de los residuos que generen los niños y las niñas con la preparación de espacios específicos en los que se identifique sin dificultad dónde depositar cada tipo de residuo. Eso sí, habrá que invitarlos a que piensen si alguno de esos residuos no podría tener otra vida antes de desecharlo.
– En verano, las actividades con agua son muy tentadoras y cómo resistirse cuando el calor aprieta… Si se opta por ellas, habría que buscar la manera de minimizar al máximo el consumo de este recurso.
La transversalidad de la propuesta logrará que los niños y las niñas adquieran hábitos sostenibles de manera divertida y sin esfuerzo.

La merienda

Tú también puedes contribuir a minimizar el impacto del campamento en el entorno y no solo con un desplazamiento de cero emisiones. Procura que la merienda o tentempié que suelen llevar de casa sea también sostenible:
– Opta por el producto fresco local. ¡La fruta de temporada es perfecta! La sandía, el melón, las cerezas, los peladillos, los melocotones… Cualquiera será una opción refrescante, sostenible y saludable.
– Evita el empaquetado de un solo uso. La bolsa de la merienda de toda la vida será una buena aliada para reducir los residuos.
– Calcula bien la ración que consumen para evitar el desperdicio alimentario. Después de toda una mañana a temperatura ambiente, difícilmente podrán aprovecharse las sobras.

¿Sueles tener en cuenta estos aspectos a la hora de elegir un campamento urbano? La sostenibilidad no entiende de vacaciones, ¿no crees?