Desperdicio alimentario: del conocimiento a la acción

El desperdicio alimentario es uno de los problemas económicos, sociales y ambientales más importantes en la actualidad.
Cada año se desperdician en el mundo más de 1,3 millones de alimentos. O lo que es lo mismo, un tercio de la comida producida no llega a su destino: alimentar nuestro organismo.
Ante estas cifras desde Gadis queremos ayudar a comprender mejor esta realidad compleja, pudiendo así contribuir a minimizar su impacto.

¿Qué es el desperdicio alimentario?

 
Los alimentos que se desaprovechan pese a que todavía tienen valor como recurso nutritivo para las personas constituyen el desperdicio alimentario. Se distingue entre:

  • Pérdidas (food losses) a lo largo de la cadena de distribución que influyen en la cantidad o calidad nutritiva del alimento.
  • Desperdicios de comida (food waste) en los puntos de venta y en los hogares.

En cualquiera de estos casos, se ha invertido en energía, cultivo de la tierra, agua, recursos naturales y humanos, tiempo de trabajo… en producir, transportar, transformar, conservar, envasar y distribuir alimentos. Productos que a su vez son comprados, transportados al hogar y desechados. Como veis estamos ante un problema complejo y de gran magnitud.

La problemática del desperdicio alimentario

 
Evitar el desperdicio de alimentos constituye uno de los retos centrales de la Unión Europea. En 2010, la Comisión Europea publicó un estudio en donde cuantificó que el 42% de las pérdidas y desperdicio de alimentos en Europa se producen en los hogares. Un 39% en los procesos de fabricación. Un 14% en la restaurantes y servicios de catering y tan solo un 5% en las empresas de distribución.
En 2016 se repitió este análisis sin muy buenos resultados. Resulta que ahora el 53% de las pérdidas y desperdicio de alimentos en Europa se producen en los hogares. Un 26% más que en 2010. ¡Más de la mitad de la comida que se tira en Europa procede de nuestras casas! El 30% de los procesos de fabricación (producción y procesado) y el 12% de restaurantes y servicios de catering, descendiendo en ambos casos. Finalmente, las empresas de distribución se mantienen con el 5%.
A la luz de estos datos, vemos que, si bien la industria alimentaria se ha apresurado a promover innovaciones para mejorar los procesos, los ciudadanos no hemos seguido el mismo camino. Los habitantes de Europa desperdiciamos 92 kg/año/persona.
También se estima que el 75% de este “residuo” termina en los sistemas municipales de gestión de residuos con sus consecuentes costes. El 8% se destina a compostaje y el 17% se deshecha a través de la red pública de alcantarillado.
 

El desperdicio alimentario en los hogares españoles

AECOC, la asociación de fabricantes y distribuidores de alimentación española publicó el informe FOODWASTE: Hábitos de aprovechamiento de la alimentación en los españoles. En él se presentan una serie de resultados que nos ayudan a entender las causas que lo producen y actuar sobre ellas:

  • El principal motivo, un 70% de los casos, por el que se produce el desperdicio alimentario es el descuido. No es habitual llevar a cabo un control periódico de la nevera y de la despensa. Así, el olvido de alimentos en la nevera (54%), despensa (31%) o congelador (14%) hasta que caducan o se estropean es la principal razón. El estudio señala que este comportamiento es más habitual entre los más jóvenes.
  • La fruta y la verdura (78%), junto con el pan (59%) y las comidas preparadas no terminadas (42%), son los que más acaban tirándose a la basura. La fruta y verdura se deshecha por deterioro o maduración de más, el pan porque está seco o sobra poco. También que sobre poco es el motivo de desechar la comida preparada, junto con el saber que nadie del hogar se la comerá.
  • Los consumidores españoles son conscientes del problema: un 87% se sienten mal cuando se estropea un producto en la nevera y el 77% intenta reutilizarlo. Pero esta conciencia no se ve reflejada en la forma de actuar. Así, más del 50% de los consumidores afirman comprar más alimentos de los que necesitan y casi el 30% tiene la percepción de tirar siempre comida.
  • Con relación al perfil sociodemográfico, los hombres y los jóvenes son los que más comida tiran a la basura.

 

Consejos para reducir el desperdicio alimentario en nuestras casas


 
 
Compartimos con vosotros una serie de consejos para tener en cuenta antes, durante y después de hacer tu compra de alimentación:

  1. Planifica el menú semanal. Comprueba qué alimentos tienes disponibles en tu nevera, despensa o congelador.
  2. Compra lo justo y necesario. Aunque con ello tengas que visitar más veces tu supermercado, compra la comida que necesites.
  3. Párate a leer las etiquetas de los alimentos. Especialmente importante resulta conocer el significado de la fecha de caducidad y de consumo preferente.
  4. Respeta la cadena de frío. Si compras productos congelados, asegúrate de mantenerlos en el mismo estado durante su transporte hasta casa. Una vez allí, guárdalos inmediatamente en el congelador.
  5. Almacena correctamente los alimentos. La correcta organización de la nevera y de la despensa, es muy importante para evitar el desperdicio alimentario.
  6. Congela correctamente los alimentos. La congelación aumenta el tiempo de conservación de los alimentos. Es un proceso muy sencillo que mantiene a los alimentos con sus propiedades nutritivas y es una excelente forma de evitar el desperdicio. Recuerda que puedes congelar alimentos frescos y comidas ya elaboradas. En este caso te recomendamos que lo hagas por raciones una vez hayan enfriado. Emplea recipientes herméticos que no permitan la entrada de aire y escribe la fecha de congelación y el contenido 😉
  7. Echa mano de la creatividad. Si te sobra comida siempre puedes aprovecharla: carne y pescado nos darán unas deliciosas croquetas. Las verduras quedan estupendas en una crema. La fruta muy madura es una base fantástica de bizcochos o batidos, entre otras muchas opciones.

Y en Gadis, ¿qué hacemos?

En Gadis pensamos que todas las partes involucradas en el proceso de llevar un alimento “del campo/mar a la mesa” debemos ayudar a reducir el desperdicio alimentario. Por ello, tomamos en nuestros supermercados las siguientes medidas:

  • Trabajamos para una correcta planificación de stocks. Así, nos preocupamos de tener el volumen de productos adecuado en tienda en cada momento.
  • Analizamos al máximo detalle toda nuestra oferta de productos frescos. El disponer de un amplio abanico productos frescos es uno de nuestros puntos fuertes. Adaptamos constantemente la oferta a la demanda, para promover altas tasas de rotación que se refleja en una mayor frescura.

Además, ayudamos a los consumidores a desperdiciar menos:

  • Poniendo a su disposición productos más frescos que duran más tiempo sin estropearse.
  • Ofertando productos que pueden ser utilizados para un correcto envasado de alimentos y para la congelación de los mismos (por ejemplo, nuestras bolsas herméticas de pescadería fresca sirven para congelar). Así como disponiendo de bolsas especiales para llevar la compra de productos congelados a casa.
  • Sensibilizando y creando conciencia en la sociedad.

 
Esperamos que os gustado este artículo. Aquí os dejamos una serie de publicaciones de interés sobre desperdicio alimentario:

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