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Arroz con leche “La Güela”
Arroz con leche “La Güela”
Arroz con leche “La Güela”
por: Cristina Álvarez Montes

Arroz con leche “La Güela”

por: Cristina Álvarez Montes
Este arroz con leche asturiano es el que toda mi familia ha hecho y transmitido a sus descendientes con mucha tradición, amor y “paciencia”.
La güela era mi madre, la protagonista de esta receta que presento y de la que estoy tan orgullosa que, aunque llevo 50 años viviendo en A Coruña, la sigo haciendo en cualquier celebración. Se adorna requemando el azúcar y aún recuerdo de niña ver a mis abuelas haciéndolo con el “ganchu” de la cocina bilbaína (previamente lavado y metido entre las ascuas hasta ponerse al rojo vivo).
Hoy en día esto se hace con un soplete o con un quemador eléctrico (es el que yo uso). Hay que destacar que el éxito de esta receta es fruto de la “paciencia”, pues se revuelve durante hora y media o dos. Se pueden usar aparatos que lo hacen en menos tiempo, pero nunca queda con la textura y cremosidad como la hecha “a mano”.
Arroz con leche “La Güela”
Arroz con leche “La Güela”
Categoría Postres y dulces
Comensales 6 personas
Tiempo de elaboración 10 minutos
Tiempo de cocción 1 hora 40 minutos
Arroz con leche “La Güela”

Ingredientes:

  • 100 g arroz
  • 1 litro de leche entera. Mejor fresca
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cdta de sal
  • 1 piel de un limón
  • 1 rama de canela
  • 125 g azúcar
  • 1 chorrito de anís
Arroz con leche “La Güela”
Arroz con leche “La Güela”

Preparación:

  • En una cazuela se pone el fondo con agua y se pone la piel del limón y la canela con la sal y el arroz para abrirlo durante 5 minutos y en otra cazuela se pone la leche con la mantequilla a hervir.
  • Se le va añadiendo la leche caliente al arroz y se va revolviendo durante el tiempo que necesite para ir absorbiendo la leche (sobre una hora).
  • Se le añade el azúcar y se sigue revolviendo con cuidado de que no se pegue al fondo. Se le añade el anís, se prueba y se rectifica al gusto personal.
  • Se saca a una fuente o a recipientes individuales, procurando retirar la piel del limón y el palo de la canela. Se deja enfriar y se adorna.
  • Nosotros lo adornamos echando azúcar por encima y, con un quemador, lo caramelizamos hasta que se derrita. O con un soplete queda muy bien.