Cómo leer correctamente las etiquetas nutricionales en el supermercado
¿Te has parado alguna vez frente a un producto intentando entender qué pone en el envase? Leer las etiquetas nutricionales en el supermercado es mucho más fácil de lo que parece si sabes en qué debes fijarte. En Gadis, queremos ayudarte a hacer una compra más sencilla y cómoda. Con unos pequeños trucos, podrás comparar productos, elegir mejor y entender realmente qué te estás llevando a casa.
Qué información obligatoria incluye una etiqueta nutricional
Todas las etiquetas nutricionales de los alimentos incluyen información básica obligatoria. Esa información está pensada para que puedas comparar productos de forma clara. En cada etiqueta encontrarás:
- El valor energético (calorías).
- Las grasas (y cuántas son saturadas).
- Los hidratos de carbono y los azúcares.
- Las proteínas.
- La sal.
- La lista de ingredientes.
Esta es la información nutricional del supermercado que debe siempre aparecer. Suele estar en forma de tabla y, por lo general, situada en la parte trasera del envase. La lectura de estas etiquetas es el primer paso para saber exactamente qué es lo que comes.
Cómo interpretar la tabla nutricional paso a paso
La parte más visual es la tabla. Pero, ¿sabes cómo leer la tabla nutricional? Lo primero que debes hacer es mirar las calorías. A continuación, hay que fijarse en las grasas, los azúcares y la sal. Estos son los valores nutricionales de los alimentos que más te pueden ayudar a la hora de comparar.
No te quedes solo con el número más grande o el más pequeño. Lo más recomendable es comparar el producto que tienes con otro que sea parecido. De esta forma, podrás ver cuál encaja mejor en tu alimentación diaria.
Raciones, porciones y valores por 100 gramos
La etiqueta puede indicar los datos por ración o por 100 gramos. La porción de alimentos de la etiqueta es la cantidad que el fabricante considera una ración. Sin embargo, no siempre coincide con lo que tú consumes realmente. Por eso es tan importante fijarse en los valores por 100 gramos de nutrición. Esa referencia es común para todos los productos y te permitirá comparar de mejor manera.

Ingredientes y orden de aparición en la etiqueta
La lista de ingredientes de los alimentos es tan importante como la tabla nutricional, ya que indica todo lo que contiene el producto. El orden de los ingredientes en la etiqueta va de mayor a menor cantidad. Así pues, el primer ingrediente es el que está presente en mayor proporción (si el azúcar aparece en los primeros puestos, significa que el producto tiene bastante; lo mismo ocurre con las grasas).
Cuando vuelvas a leer las etiquetas nutricionales en el supermercado, empieza por los tres primeros ingredientes. Es lo que te va a dar más información del producto en cuestión.
Azúcares, grasas y sal: en qué fijarse
No todos los azúcares y grasas son iguales. En la etiqueta verás los azúcares añadidos dentro de los hidratos de carbono. Recuerda esto: cuantos más bajos sean, mucho mejor. También es muy importante revisar las grasas saturadas de los alimentos. Un contenido elevado no es la mejor opción para el consumo habitual.
En cuanto a la sal en los productos procesados, hay que tratar de moderarla. A veces no somos conscientes de la cantidad de sal que ingerimos hasta que miramos la etiqueta. De hecho, dos productos muy parecidos pueden tener muchas diferencias en las etiquetas.
Diferencia entre declaraciones nutricionales y realidad del producto
Es muy probable que hayas leído en las etiquetas términos como “light”, “sin azúcares añadidos” o “rico en fibra”. Básicamente, se trata de reclamos nutricionales de los alimentos que llaman la atención, pero que no cuentan toda la historia.
El marketing nutricional de las etiquetas suele destacar una cualidad concreta. Sin embargo, el producto puede seguir teniendo grasas o una cantidad de sal elevada. Por esta razón, no debes quedarte solo con la parte frontal del envase. Solo tienes que darle la vuelta y leer la tabla y sus ingredientes.
La próxima vez que vengas a Gadis, te recomendamos que dediques unos segundos a leer las etiquetas nutricionales en el supermercado. Poco a poco, podrás comprar con más seguridad y confianza.