Recogida selectiva de los residuos en tu ciudad

De acuerdo con los datos publicados por el INE el pasado noviembre, la recogida selectiva de residuos sigue siendo una asignatura pendiente. En España, más del 80% de los residuos municipales todavía se recogen mezclados, lo que impide su reciclaje. La legislación actual contempla que el 50% de los residuos domésticos y comerciales debería destinarse a la reutilización o reciclaje. Sin embargo, las estadísticas evidencian que aún se está lejos de cumplir este objetivo. Hemos de ser conscientes de que la correcta gestión de este tipo de residuos es una responsabilidad de todas las personas. Si bien a la Administración le corresponde la planificación y el diseño de la infraestructura de una recogida selectiva, la ciudadanía es quien ha de depositar los desperdicios en los lugares adecuados (contenedores y puntos limpios). ¿Sabes cómo se realiza la recogida selectiva de los residuos en tu ciudad? Desde Gadis, queremos ayudarte con la separación de tus residuos y que puedas gestionarlos de manera sencilla y sostenible. Por eso, hoy vamos a contarte cómo se hace en los municipios de Galicia y Castilla y León.

Recogida selectiva de residuos

La recogida selectiva se refiere al proceso de separación de los residuos sólidos urbanos y su depósito en diferentes contenedores para su recogida y reciclaje. Las principales fracciones susceptibles de dicha selección son: vidrio, papel y cartón, materiales plásticos, metales y residuos orgánicos. Esta clasificación se corresponde con la mayoría de los contenedores que suelen ofrecer los municipios para la separación de residuos, aunque pueda haber ligeras variaciones en función de la gestión específica de cada ciudad, como veremos más adelante:
Iglú verde: botellas y tarros de vidrio, frascos de conservas y tarros de cosmética y perfumería.
No olvides retirar las tapas, tapones y corchos, y no deposites vidrios especiales (cristalería, espejos, restos de parabrisas, etc.) en este contenedor.
Contenedor azul: periódicos y revistas, cuadernos, papel de embalaje o de regalo, cajas de cartón, envases de papel, cartones de huevos, libros, hojas, etc.
No olvides retirar grapas, anillas, alambres y espirales. No utilices este contenedor para papeles tratados, plastificados o con restos de grasa. Además, es importante que introduzcas los restos en el contenedor para que no se mojen y puedan reciclarse.
Contenedor amarillo: botellas y botes de envases ligeros, botes de cosméticos de plástico, tubos de dentífrico, bandejas de aluminio, porexpán o corcho blanco, redes de frutas, verduras y hortalizas, envoltorios de film y aluminio, bolsas y envases de plástico, latas y briks.
Los envases con un punto verde van siempre en este contenedor. No deposites plásticos que no sean envases (juguetes, pilas, cepillos de dientes, etc.). Comprueba siempre que estén vacíos antes de depositarlos.
Contenedor genérico (el color puede variar en función del municipio): restos orgánicos, compresas y pañales, bastoncillos de algodón, toallitas desechables, papel y cartón con restos de grasa, pañuelos desechables usados, papel de aluminio sucio, cuero, bolígrafos, juguetes pequeños de plástico, objetos pequeños de plástico, madera o metal de uso doméstico que no sean envases.
En algunos municipios, este contenedor genérico no sirve para los restos orgánicos, que han de depositarse en un colector distinto, como por ejemplo sucede en la localidad de A Coruña.

Cualquier residuo que no se contemple en esta clasificación (residuos peligrosos generados en el hogar como fluorescentes o tóner, aceites vegetales usados, residuos voluminosos, maderas, restos metálicos del hogar, aparatos eléctricos y electrónicos, etc.) tienes que depositarlo en el punto limpio o llamar para que procedan a su recogida si así lo contempla tu ayuntamiento.

Recogida selectiva de los residuos en tu ciudad

En el caso de los municipios gallegos, existen cuatro modelos de gestión de la recogida selectiva de residuos:
SOGAMA. El 93% de los Ayuntamientos gallegos están adheridos a este sistema (todas las grandes urbes gallegas, salvo A Coruña). Este modelo contempla el sistema de recogida diferenciada convencional que ya hemos presentado con contenedores para la fracción Resto (verde), para los envases ligeros (amarillo), para papel (azul) y para vidrio (iglú verde). No separa la fracción orgánica.
NOSTIÁN. Es el modelo aplicado en el Ayuntamiento de A Coruña y el Consorcio As Mariñas (2,9% de los ayuntamientos gallegos). La diferencia con respecto al modelo anterior es que contempla la recogida diferenciada de la fracción inorgánica (incluye los envases ligeros, contenedor amarillo) y la fracción orgánica (contenedor marrón) a través del sistema FIRM. Realiza recogida selectiva de papel y cartón (azul) y de vidrio (iglú verde). Es decir, aquí los residuos orgánicos se depositan en un colector de recogida selectiva con el fin de someterlo al proceso de compostaje.
BARBANZA. Es el modelo cuyo funcionamiento es similar al de Nostián y al que se ha adherido la Mancomunidad de Concellos da Serra do Barbanza junto con Rois, Pontecesures y Ames (2,9% de los ayuntamientos gallegos). La diferencia es que en el Modelo Barbanza se realiza un compostaje (tratamiento de residuos orgánicos en presencia de oxígeno) y en el Modelo Nostián se hace una biodigestión (tratamiento de residuos orgánicos en ausencia de oxígeno).
VERTEDERO. Es el modelo de los municipios que no cuentan con un sistema autorizado (1,2% de los ayuntamientos gallegos). La fracción genérica se destina al vertedero de forma directa y se realiza recogida selectiva de papel, vidrio y envases con los colores habituales de cada contenedor.
La mayor diferencia entre los modelos gallegos es que el contenedor resto, es decir, el de los desechos que no se van a reciclar es verde en el modelo Sogama y amarillo en los sistemas de Nostián y Barbanza.

Las ciudades de Castilla y León cuentan con un sistema de recogida selectiva similar al de las gallegas. Los residuos orgánicos y la fracción resto se depositan en un contenedor gris, mientras que se mantienen los colores de los contenedores destinados a los envases, el vidrio y el papel. Valladolid, por ejemplo, contempla la separación de los residuos orgánicos, que se depositan en un contenedor de color marrón. Existen, además, dos contenedores para el reciclaje de ropa (rosa) y del aceite usado para cocinar o en alimentos (naranja), aunque no están disponibles en todos los ayuntamientos.

Como has visto, la recogida selectiva solo puede conseguirse con la colaboración ciudadana. Por eso, es importante tener claro qué se deposita en cada contenedor, cumplir con las recomendaciones y, si tienes dudas, consultar a tu ayuntamiento. Sabemos que puede parecer complicado, pero, al final, comprobarás que es más fácil de lo que parece.