Día Mundial da Croqueta

La croqueta es un producto tan arraigado en la gastronomía de nuestro país que parece imposible que no sea española, ¿verdad? Sin embargo, lo que sí que es nacional es la idea de dedicarle un día. ¡No se merece menos un plato capaz de conquistar a cualquier paladar! Así, desde 2015 y gracias a la campaña creada por la agencia de comunicación Ideas Bien Contadas para un restaurante madrileño, el 16 de enero se celebra el Día Mundial de la Croqueta. A puertas de esta efeméride, en Gadis, no se nos ocurre mejor manera de conmemorar la fecha que contarte algunas anécdotas sobre su creación y compartir contigo alguna que otra receta de croquetas. Eso sí, buscando las opciones más saludables. Ya nos conoces 😉. ¿Eres fan de esta especialidad culinaria? ¡Sigue leyendo!

Origen de la croqueta

El origen de la croqueta parece ser francés, aunque hay teorías que afirman que provienen de los Países Bajos y otras, de Italia. Entre quienes apuestan por Francia, tampoco existe consenso sobre la fecha de su creación. Hay quien la sitúa en la corte de Luis XIV, cuyo chef ya cocinaba esta especialidad en el siglo XVII. Pero otros atribuyen la receta a Antonin Carême, uno de los padres de la alta cocina del siglo XIX. Lo que sí se sabe es que François Massialot, cocinero del duque de Orleans, incluyó una receta con el nombre de “croquet” en su recetario Le cuisinier royal et bourgeois (1691), en el que se presentaba como una técnica de aprovechamiento para servir vísceras y otras casquerías de manera más apetecible al condimentarlas con trufa y hierbas. Quizá la divergencia de opiniones se debe a que las recetas anteriores al siglo XIX carecen del ingrediente esencial de las actuales: la bechamel. Solo en los Países Bajos y Alemania siguen predominando las croquetas de patata al “estilo antiguo”.

Por tanto, se puede decir que Antonin Carême inventó las croquetas modernas cuando las incluyó en el menú servido en la gran cena organizada para el príncipe regente de Reino Unido Jorge IV y el archiduque Nicolás I de Rusia el 18 de enero de 1817. Las croquettes a la royale que preparó para los altos mandatarios estaban empanadas y rellenas de bechamel. Esta nueva versión fue sustituyendo de manera progresiva a las anteriores y convirtió la bechamel en su seña de identidad. Lo que no se perdió en el cambio fue ese punto crujiente al que alude su nombre (croquant en francés) y que ha de tener toda buena croqueta que se precie.

Recetas de croquetas

¡Nos encantan las croquetas! No solo porque son deliciosas, sino también porque tienen una vertiente sostenible al contribuir a evitar el desperdicio alimentario. Lo cierto es que admiten casi cualquier ingrediente, ¿no crees? ¿Por qué no apostar por productos de temporada?

Aunque parezca una receta sencilla, necesitas tiempo para prepararla y el éxito depende de la manera en la que se cocinan (normalmente se fríen) y de la bechamel, que tiene que ser ligera y cremosa. Como te dijimos, hoy queremos aportar un punto saludable a la clásica receta de croquetas y, por eso, vamos a proponerte algún cambio para lograrlo.

Croquetas de calabaza y acelgas

Ingredientes
1 calabaza pequeña
200 g acelgas
1 huevo
Queso fresco descremado
Pan rallado

Preparación
– Pela y trocea la calabaza. Puedes hervirla o cocinarla en el horno hasta que se ablande.
– Tritura la calabaza para obtener un puré. Mételo en la nevera para enfriar.
– Hierve las acelgas. Una vez cocinadas, escurre las acelgas. Quizá hayas preparado acelgas para algún plato del menú semanal y puedas aprovecharlas. Quien dice acelgas, dice también otra verdura de temporada.
– Cuando esté frío el puré de calabaza, añade las acelgas picadas y mezcla con un huevo para que ligue bien todo.
– Haz bolitas con la masa. En el centro de la bolita introduce un cubito de queso fresco y pasa por pan rallado.
– Rocía las croquetas con un poco de aceite de oliva y colócalas sobre una bandeja de horno. Hornea durante 15-20 minutos en función del horno.

Croquetas de salmón

Ingredientes
400 g patatas (o puré de patatas)
250 g salmón (puedes usar cualquier otro pescado que quieras aprovechar)
2 cebolletas picadas finas
2 cucharaditas de zumo de limón fresco
1 cucharada de perejil fresco picado
1 cucharada de cebollino picado
65 g de guisantes
1 cucharadita de mostaza
2 huevos
60 g pan rallado

Preparación
– Pela y trocea las patatas para ponerlas a hervir. Una vez cocidas, tritura las patatas hasta convertirlas en puré.
– Cuece el salmón o aprovecha el que te haya sobrado de algún plato que hayas preparado.
– Cuece los guisantes. Pueden ser frescos o congelados. También puedes usar los que vienen ya cocidos.
– Pica las cebolletas y el cebollino, prepara el zumo y los guisantes.
– En un recipiente grande, mezcla el puré de patata, el salmón desmigado, la cebolleta picada, el zumo de limón, el perejil, el cebollino, los guisantes cocidos, la mostaza y un huevo batido. Es importante que los ingredientes estén bien incorporados al relleno, pero no demasiado para notar diferentes texturas.
– Deja enfriar la masa hasta que la temperatura te permita manejarla. Con la ayuda de una cuchara, ve dando forma a las croquetas. Con estas cantidades, podrás hacer unas veinte.
– Bate el otro huevo para sumergir las croquetas y luego pasarlas por pan rallado.
– Rocía las croquetas ligeramente con aceite de oliva e introdúcelas en una freidora de aire. Si no tienes, puedes hacerlas en el horno.

¿Qué te parecen estas recetas para celebrar el Día Mundial de la Croqueta? Puedes adaptarlas a tu gusto. Solo tienes que tener en cuenta nuestros tips sostenibles y saludables: mejor con productos de temporada o reutilizando las sobras del menú semanal, busca la manera de crear un sustituto más saludable para la bechamel y evita freír a la manera tradicional. ¿Te animas a darles un toque saludable a las tuyas?