Apúntate a la práctica del taichí

El verano es siempre un buen momento para iniciarse en la práctica de actividades para las que cuesta encontrar tiempo el resto del año. Después del estrés acumulado durante los últimos meses, seguro que tu cuerpo y tu mente agradecerán la relajación que puede proporcionarles un ejercicio como el taichí. Pese a su apariencia tranquila, se considera un arte de combate, cuyo éxito reside en el equilibrio físico y mental que logra cada persona. Originario del Imperio chino, su práctica se ha ido extendiendo por todo el mundo durante los últimos años y hoy se le conoce como la “meditación en movimiento”. Los ejercicios que se practican son lentos y suaves, y trabajan todos los músculos del cuerpo, potenciando la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio. Resulta sugerente, ¿no te parece? Desde Gadis, queremos compartir contigo algunos de los principios básicos del taichí para que puedas empezar a practicarlo.

¿Qué es el taichí?

El taichí es un sistema no competitivo de ejercicio con movimientos suaves y fluidos que ayudan al estiramiento y puedes practicar a tu propio ritmo. Cada postura fluye hacia la siguiente para lograr que el cuerpo esté en constante movimiento, mientras te adentras en técnicas de respiración y meditación. En la actualidad, se considera una práctica físico-espiritual que ayuda a mejorar el estado de tu cuerpo y de tu mente. Existen diferentes estilos de taichí, pero todos comparten una base de movimientos suaves y ejercicios de postura, de respiración y de meditación que ayudan a soltar las articulaciones, a relajar el cuerpo y a modificar paulatinamente tu postura para evitar sobrecargas. En definitiva, se trata de aprender y practicar varias secuencias de movimientos en las que se adoptan distintas posturas, pasando armónicamente de unas a otras hasta completar una secuencia.

¿Quién puede practicar taichí?

Al ser un ejercicio de bajo impacto, el taichí es apto para cualquier edad y estado de forma, y es una disciplina muy recomendable para personas mayores. Gracias a la suavidad de sus movimientos, puede ser una opción adecuada para aquellos que tienen algún tipo de lesión y para mujeres embarazadas, siempre y cuando se cuente con la aprobación de un experto. Además, se trata de una actividad que no requiere de equipación especial y puede realizarse en cualquier lugar (dentro y fuera de casa), por lo que no es necesario efectuar ninguna inversión para poder iniciarte en ella.

Beneficios del taichí

La práctica habitual de taichí tiene efectos muy positivos y puede mejorar tu salud. Estos son algunos de sus beneficios más conocidos:

  • Reduce el estrés, la ansiedad y ayuda a combatir la depresión. Las posturas de taichí están diseñadas para rebajar la tensión muscular y las técnicas de respiración inducen a estados de serenidad. Además, su práctica ayuda a equilibrar las emociones y refuerza la autoconfianza.
  • Mejora el estado de ánimo.
  • Aumenta la capacidad aeróbica. Las técnicas de respiración profunda contribuyen a aumentar la capacidad respiratoria.
  • Aumenta la energía y la resistencia. Los movimientos de taichí están diseñados para activar el flujo de energía y eliminar bloqueos, contribuyendo a fortalecer el organismo frente a las enfermedades.
  • Mejora la flexibilidad, el equilibrio y la agilidad, ayudando a combatir la artritis y los dolores musculares.
  • Aumenta la fuerza y define la musculatura. La mayoría de las posturas de taichí se realizan de pie. Se trabajan todas las articulaciones y los ejercicios hacen que se oxigenen y tonifiquen los músculos, fortaleciendo el cuerpo y previniendo la pérdida de masa muscular.
  • Aumenta la capacidad de concentración y mejora la calidad del sueño.
  • Reduce el riesgo de lesiones gracias al aumento de fuerza muscular y de las articulaciones y a la mejora del equilibrio corporal.
  • Reduce la tensión arterial gracias a la combinación de ejercicio aeróbico con técnicas de meditación.
  • Mejora el sistema respiratorio y el sistema cardiovascular. Los movimientos suaves y progresivos y la combinación de movimientos dinámicos con pausas ayudan a disminuir la frecuencia cardíaca al tiempo que aumenta la circulación. Las técnicas de respiración que se aplican durante el ejercicio aumentan la capacidad respiratoria y oxigenan al cerebro.
  • Fortalece el sistema inmunológico. Un estudio realizado en Taiwán demostró que la práctica del taichí potencia la renovación celular a nivel inmunitario.
  • Mejora el autoconocimiento.

¿Cómo empezar a practicar taichí?

Si vas a iniciarte en el taichí, es recomendable que busques una persona que te guíe y que se adapte a tus necesidades y expectativas para que vigile tus prácticas y pueda seguir tu evolución, así como corregir tu postura. También es importante encontrar el lugar adecuado para el ejercicio. Al principio, es conveniente que sea tranquilo y silencioso para facilitarte la concentración. En cualquier caso, esta persona podrá realizarte recomendaciones al respecto. Se trata de una actividad que puedes hacer en grupo o en solitario. Puedes probar de una y otra manera para descubrir cuáles son tus preferencias.

Es verdad que no necesitarás una equipación específica, pero sí has de utilizar ropa cómoda que no dificulte la ejecución de los movimientos y un par de zapatillas, aunque también puedes optar por descalzarte para realizar la práctica.
Tómate tu tiempo y aparca las prisas y el estrés antes de entrar en clase. Recuerda que la base son movimientos suaves, lentos y relajados. Por eso, es importante que tengas paciencia a la hora de ejecutarlos. Quizá no salgan a la primera, pero, poco a poco, irás notando los avances.

¿Será el taichí tu actividad del verano? ¡Ten cuidado porque engancha!

Deja un comentario