Cuando llega el verano, apetecen recetas frescas, ligeras y llenas de sabor. Esta ensalada de sandía, rúcula y feta reúne en un solo plato el dulzor de la fruta, el toque ligeramente picante de la rúcula y la intensidad del queso feta. Una combinación sencilla y sorprendente que demuestra que, con buenos ingredientes, no hace falta complicarse para disfrutar de un plato delicioso y refrescante.
En un bol mezclar la rúcula, con el feta desmenuzado, pepino cortado en dados pequeños, cebolla morada en juliana, eneldo, sal, aceite de oliva y pimienta negra molida.
Cortar con un aro de emplatar o cortador la sandía y disponer en un plato, rociar unas gotitas de zumo de limón.
Añadir la ensalada y terminar con unas nueces troceadas y un hilo de miel.