Pelamos los langostinos y confitamos las cabezas en una taza de aceite de oliva de 0,4º de acidez durante 15 minutos.
Aplastamos las cabezas ya medio confitadas para que suelten más jugo. Reservamos.
En una sartén amplia y con poco aceite sellamos muy ligeramente los langostinos. Retiramos y reservamos.
En ese mismo aceite de saltear los langostinos pochamos los puerros cortados finos, cuando estén casi pochados, añadimos los taquitos de bacon ahumado y dejamos que suden un poquito.
Devolvemos los langostinos a la sartén, salpimentamos y añadimos un poco de brandy. Dejamos evaporar un minuto y retiramos la mezcla del fuego.
Comenzamos abriendo cada lomo de merluza en dos para conseguir hacer un sandwich con ella.
Cubrimos los filetes con papel de horno y los aplastamos ligeramente con la mano para que nos queden algo más finos y más extensos. Reservamos.
Rellenamos nuestros sandwiches de merluza y los colocamos en una fuente de horno pintada de aceite para que no se nos pegue la merluza.
Colocamos las otras partes de los lomo sobre el relleno y ya tenemos el sandwich hecho.
Hacemos una mayonesa de la forma que más nos guste pero utilizando el aceite de confitar las cabezas de los langostinos y tapamos cada lomo de merluza con ella.
Alrededor de los lomos podemos colocar patatas cocidas cortadas al medio y aderezadas con aceite, sal y pimienta.
Unos 12 minutos a 180º serán suficientes para que se cocine el pescado, las patatitas se doren y la mayonesa se convierta en un dorado y ligero suflé.
Y si queréis dejar este plato más aparentón, 5 minutos antes de que termine el horneado, colocáis un langostino pelado y crudo untado en aceite y sal sobre cada filete de merluza.
Espolvoreáis con perejil picado, ¡Y listo!