Fundimos en un bol amplio y en el micro, los 200g de chocolate negro con los 250g de mantequilla teniendo cuidado de que no se nos queme.
Para orientaros en tiempo y temperatura, yo le puse 4 minutos al 80% de potencia del micro. Cada 2 minutos saqué el recipiente y mezclé bien chocolate y mantequilla. Me hizo falta 1 minuto más para terminar de deshacer del todo los últimos trocitos de chocolate. Total: 5 minutos al 80% de potencia. Añadimos 2 cucharadas de cacao en polvo (opcional para muy chocolateros) mezclamos bien y dejamos atemperar. En batidora con varillas, batimos las 4 yemas con los 100g de azúcar hasta que blanqueen y doblen volumen. Reservamos.
Unimos las dos mezclas anteriores y una vez terminado esto, montamos las claras a punto de nieve bien firme.
Incorporamos a la mezcla de chocolate, mantequilla y yemas las claras a punto de nieve con movimientos envolventes.
Sólo nos queda introducir esta masa de Marquise en un molde de aro desmontable, si la queremos en versión tarta, o en cualquier recipiente de conservación, si lo que queremos es hacer luego con ella son bolas tipo croqueta, o "quenelles".
En cualquier caso, es necesario congelar durante 2 o 3 horas, mínimo, nuestra marquesa de chocolate.
También se puede hacer con más antelación, congelarlo completamente y dejarlo atemperar un poco antes de desmoldarlo o versionarlo como hice yo.
Pasado ese tiempo de congelación podemos desmoldar nuestra marquise en forma de tarta y decorarla a nuestro gusto con cacao en polvo, frambuesas, chips de chocolate… O podemos hacer una especie de bolas o quenelles de Marquise, que presentaremos sobre una tostada de pan muy fino, y regaremos con un hilito de aceite de oliva virgen picual. Unas escamas de sal rematando todo, serán el complemento perfecto y salado de este dulce.