Un San Valentín con mucho amor

¡Ah! El día de los enamorados. Una fecha señalada en el calendario para festejar el amor. Y qué mejor muestra de amor que un menú saludable 😊 Cuídate y déjate cuidar y ¡a disfrutar tope del 14 de febrero!

Recetas para San Valentín

En soledad o compañía esta fecha es una buena excusa para la creatividad en la cocina. En realidad, cualquier receta normal a la que añadamos forma de corazón, hará las delicias de los comensales. Incluso en familia podemos regalarnos un menú todo corazón. Para ello, los moldes pueden hacer gran parte del trabajo así que ¡hazte con uno! Si tenemos peques en casa, seguro que les chifla echarnos una mano.
A continuación, os proponemos 3 momentos del día que podemos romantizar.

Un desayuno de San Valentín

Aquí las tostadas con forma de corazón no pueden faltar. Son un simpático guiño a este día señalado y ni siquiera necesitaremos molde. Podemos aprovechar y hacer un desayuno más completo para un día lleno de emociones.
Los huevos son una opción estupenda. Revueltos y colocados cuidadosamente sobre nuestra tostada con forma de corazón. Un truco para que queden esponjosos es saltear primero en la sartén con un poco de aceite un tomate cortado en trocitos pequeños. Les damos unas vueltas y añadimos los huevos. Añadimos sal y pimienta. Vamos moviendo los huevos para romperlos e ir convirtiéndolos en revueltos. Separamos del fuego antes de que cuajen del todo y… ¡esponjosidad total!
Si tienes un molde para la sartén con forma de corazón, ve a por el huevo entero. Recorta el pan bordeando ese molde y colócale el huevo encima. ¡Qué precioso!
Podemos completar nuestro desayuno con una pieza de fruta y un lácteo. El yogur servido en un bol puede llevar trocitos de fresas naturales. Si cortamos las fresas a la mitad y las ponemos una al lado de otra, tendrán forma de corazoncito. Podemos unirlas en la base con un palillo y ponerlas de decoración encima. Si no queremos yogur, una brocheta de frutas con forma de corazón puede ser una buena opción.
 

Un plato de San Valentín

Os proponemos haceros un regalo para los sentidos. Ravioli casero. Es una receta a la que hay que dedicarle tiempo, pero el resultado es maravilloso. Podemos rellenarlos de lo que queramos. Y, obviamente, también existen moldes para que los raviolis tengan forma de corazón. ¡Son divinos!
Los ingredientes son bastante sencillos. Estos son:

  • 300 gr de harina.
  • 1 pizca de sal.
  • 3 huevos.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • 4 cucharaditas de agua templada.

Lo primero que hacemos es tamizar la harina con la pizca de sal. La pasamos por un colador y hacemos una montañita. Batimos los huevos, hacemos un agujero en el centro de la harina y añadimos los huevos, el aceite y el agua. A partir de ahí, todo lo que nos queda es amasar. Amasaremos el tiempo suficiente para tener una masa uniforme que se despega de los dedos. Hacemos una bola y la dejamos envuelta en un paño de 30 a 60 minutos. Durante ese tiempo podemos hacer el relleno. Con carne, pescado, vegetariano, vegano…todas las opciones valen. Lo único que debemos tener en cuenta es que no sea ni muy líquido ni muy seco.
Pasado el tiempo, tan solo debemos estirar la masa. Espolvoreamos harina, partimos la masa en dos y estiramos con el rodillo. Uno será la base de nuestros ravioli. El otro, la tapa. Si tenemos el molde colocamos la masa base sobre él. Amoldamos la masa sobre la forma del molde. Rellenamos sin que se salga por los lados, apretando un poquito con una cuchara. Ponemos la otra parte de la masa encima y presionamos los bordes. Retiramos la masa sobrante y ¡tachán! Ya los tenemos. Para cocerlos, con unos 2-3 minutos bastará.

 

Un postre de San Valentín

Os proponemos unas sencillísimas trufas de chocolate sin gluten ni lácteos ni horno. Y deliciosas. Los ingredientes son:
 

  • 1 cucharada de cacao puro en polvo.
  • 100 gr Almendra molida.
  • Jugo de una naranja.
  • Miel al gusto.
  • Ralladura de coco para decorar.

 
La preparación no puede ser más sencilla. Mezclamos la harina de almendra/almendra molida con el cacao, el zumo de naranja y la miel. Amasamos hasta ser una masa compacta. Si vemos que está muy suelta, le añadimos más almendra. Le damos forma de bolita y la echamos a un bol con coco ralla do. Movemos el bol y la bolita se cubrirá con una cobertura de coco. Las metemos a la nevera unos 30 minutos aprox. Las sacamos un poco antes de comerlas y os aseguramos que están buenísimas. Si queremos darle nuestro inconfundible toque de corazón, las podemos moldear con las manos. Colocarlas en una bandeja y espolvorearles el coco por encima. También podemos prescindir de él o usar otro acabado.
¿Qué os han parecido estas ideas? ¿Tenéis otras? Estamos deseando que las compartáis y que nos contéis cómo os han quedado. ¡Feliz día de San Valentín!
 

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