Navegación segura. Consumo responsable de Internet para menores.

Hoy hablaremos de la importancia de un consumo responsable de internet para los/as menores de nuestros hogares. La extraordinaria expansión de Internet que se ha producido en la última década ha afectado a todos los ámbitos de la sociedad. No solo se ha convertido en una herramienta imprescindible para el desarrollo individual y colectivo, sino que también ha modificado la manera en la que nos relacionamos, sobre todo a partir del auge de las redes sociales. Esta nueva situación genera, en ocasiones, preocupación entre los padres y las madres, que tienen que enfrentarse al control del uso que hacen sus hijos e hijas de la red sin que afecte a sus relaciones sociales.

¿Cuál es el contexto del consumo de internet en menores?

Es indudable que la utilización de dispositivos aporta numerosos beneficios, pero no debemos desdeñar sus riesgos: desarrollo de hábitos de vida poco saludables, acceso a contenidos inadecuados, violación de la intimidad o acoso cibernético, entre otros. La protección frente a esos posibles daños está en nuestras manos, pero la inexperiencia -nos encontramos ante un panorama novedoso también para nosotros- puede producirnos inseguridad.

Los niños y las niñas se inician en el uso de Internet a una edad cada vez más temprana. En España el 43,6% de niños y niñas entre tres y seis años se conecta a Internet, un porcentaje que aumenta hasta el 90% al llegar a la adolescencia. El estudio sobre conductas adictivas a Internet llevado a cabo por el Consorcio europeo EU Net ADB reveló que un 1,5% de los adolescentes españoles presenta conductas adictivas a la red y un 21,3% se encuentra en situación de riesgo. Son datos preocupantes, sobre todo si tenemos en cuenta que, aún sin caer en un comportamiento adictivo, muchas veces, les resta tiempo para otras actividades y puede dificultar la comunicación familiar. A continuación, compartimos contigo algunos consejos para lograr una navegación segura y un consumo responsable.

La comunicación familiar es clave

El elemento más importante para proteger a tus hijos e hijas en el ciberespacio es, sin duda, vuestra comunicación. Ellos han de sentirse libres para poder plantear cualquier duda o problema que surja durante las múltiples situaciones en las que usan Internet y es fundamental que tú muestres disposición para resolverlas. Así, siempre recurrirán a ti cuando lo necesiten. Es posible que sus actuaciones los lleven a verse en una situación comprometida. Trata de reaccionar con calma, de manera comprensiva y sin enfados. Es normal que sientas decepción, pero tu respuesta será clave para que vuelvan a confiar en ti si se produce una circunstancia similar.

  • Habla con ellos sobre las cuestiones que te preocupan y compartid vuestros puntos de vista sobre los aspectos que pueden constituir un riesgo en la red.
  • Adviérteles sobre el peligro de compartir datos personales y anímalos a ser cautos.
  • Pacta unas normas de uso de Internet, imprímelas y colócalas junto al ordenador. Si quieres mantener el control, es bueno que sitúes el dispositivo en una zona transitada de tu casa. Será más fácil saber el tiempo que permanecen conectados y podrás observar sus reacciones.
  • Echa mano de las herramientas que tienes a tu alcance: filtros y motores de búsqueda específicos para niños, bloqueo de ventanas emergentes, programas de control parental, etc. No olvides revisar periódicamente el historial del navegador y los chats a los que acceden como medida de prevención.

¿Tienes hijos menores de 5 años?

Ante el crecimiento que se ha producido del uso de nuevas tecnologías por parte de los niños, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) ha realizado una serie de recomendaciones para guiar a las familias. Hasta que tus hijos e hijas cumplan cinco años, estas son sus sugerencias:

  • Evitar cualquier exposición de los niños y niñas a las pantallas hasta que cumplan 18 meses.
  • Entre los 18 y los 24 meses, se puede iniciar la exposición con programas de calidad, pero siempre acompañados y por periodos cortos de tiempo.
  • De los 2 a los 5 años, se puede ir prolongando esa exposición siempre y cuando no se supere la hora diaria y haya un adulto con ellos.

¿Tienes hijos de entre 6 y 9 años?

A partir de los seis años, has de buscar el equilibrio entre el uso de pantallas y otras actividades propias de su edad. Evita los dispositivos durante las comidas, en las horas de estudio y antes de dormir. En lo que respecta al uso de Internet, es importante que les ayudes a identificar las señales de peligro y que tengan claro cómo deben actuar. Por ejemplo:

  • Si aparece algo en la red que les asusta, diles que apaguen la pantalla y te avisen.
  • Si alguien les solicita datos personales (nombre, teléfono, dirección, colegio, etc.), no deben contestar y han de llamarte.
  • Si alguien les dice que quiere verlos, tienen que avisarte de inmediato.

En este caso, hay que trazar un plan de actuación con ellos porque su edad todavía no les permite reaccionar de manera autónoma.

¿Tienes hijos entre 10 y 14 años?

A esta edad, tus hijos e hijas se sienten más independientes e Internet comienza a convertirse en un pilar para sus relaciones sociales. Es importante que establezcas unas normas claras de uso y que te muestres dialogante para llegar a acuerdos. Pese a que ya tienen más capacidad para identificar situaciones de peligro, las situaciones pueden ser más complejas y conviene que les proporciones algunas pautas:

  • Pacta con ellos el tiempo de conexión a Internet, tanto durante la semana como el fin de semana, así como el tipo de contenido al que acceden. Distingue el tipo de uso. Seguramente, durante la semana será más académico y el fin de semana, más lúdico.
  • Deben tener claro que siempre han de acudir a un adulto de confianza cuando se produzca una situación incómoda, les soliciten información, quieran quedar con ellos o reciban algún mensaje desagradable.
  • Adviérteles de que no deben descargar ningún archivo que les mande un desconocido.

¿Tienes hijos mayores de 14 años?

Se trata de una edad más complicada porque tus hijos e hijas llevarán una vida más independiente del ámbito familiar. Es importante que adaptes las recomendaciones anteriores a este nuevo ciclo y que abordes otras cuestiones que pueden presentarse derivadas de su propia conducta, como pueden ser:

  • El respeto a la intimidad y a los sentimientos de los demás para evitar dañarlos, siendo conscientes de que determinadas actuaciones (divulgación de imágenes, suplantación de identidad o difamación) pueden ser hechos constitutivos de delito.
  • Es recomendable que se acostumbren a leer los avisos legales de las páginas que utilizan para evitar, por ejemplo, la vulneración de la propiedad intelectual.

 

Esperamos que estos consejos sobre navegación segura para menores os ayuden en vuestro día a día y en la toma de decisiones frente a los dispositivos móviles, tablets y resto de aparatos conectados a internet. Internet es fundamental en nuestras vidas y lo es también en la vida de nuestras hijos e hijos, por ello es tan necesario inculcarles un consumo responsable. Por último, no olvides que tú también has de ser consecuente con las normas. Tu interacción con las nuevas tecnologías será su principal ejemplo. ¿Te animas a revisar tus hábitos?

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