Experimentos con alimentos para niñas y niños

Hoy os recopilamos una serie de experimentos que puedes hacer en familia. Un acercamiento diferente a los alimentos. Divertido y estimulante. Exploraremos sus texturas, sus propiedades fisicoquímicas… Descubriremos a las pequeñas científicas y científicos que tenemos en casa. Por supuesto, también los puedes hacer con el alumnado en el colegio. ¡Manos a la obra!

Experimentos para menores de 5 años.  

PLASTILINA CASERA. La plastilina es uno de los juegos favoritos de los más pequeños. Separar, moldear, mezclar, dar forma… está demostrado que no sólo les divierte, sino que estimula su creatividad, su motricidad fina, aumenta su capacidad de concentración, etc. ¿Listos para experimentar con las texturas?
La plastilina casera es muy fácil de preparar. Es una masa más blanda, pero más compacta que la comercial, por lo que es muy recomendable en el primer ciclo de educación infantil (hasta los 3 años).
Materiales

  • Harina.
  • Agua.
  • Sal.
  • Colorante alimentario de diferentes colores.
  • Taza.

Preparación

  1. Mezcla dos tazas y media de harina con una taza de sal y otra de agua. Mezcla bien todos los elementos. Amasa con las manos hasta que la textura sea firme y parezca plastilina.
  2. Divide la masa en cuatro porciones. Añade a cada una de ellas unas gotas de colorante alimentario de diferentes colores. Recomendamos colores primarios como el rojo, amarillo y azul. Amasa nuevamente hasta integrar el color.
  3. Conserva la plastilina en recipientes herméticos, separados por colores, antes y después de usarla, así se mantendrá húmeda y flexible.

Puedes buscar utensilios como un cuchillo sin filo, tapas de botellas… con los que podrán jugar a dar formas a la plastilina. Puedes dejar que jueguen libremente o que se inspiren con libros como Modela con plastilina (editorial Susaeta) o Crea con plastilina de Parramon.
Como curiosidad, comentar que se recomienda que las y los menores se limpien primero las manos con una servilleta y, al cabo de unos 5 minutos, se las laven. Al amasar la plastilina las manos se calientan y al lavarlas inmediatamente después puede producirse un cambio brusco de temperatura 😉

Experimentos para niñas/os de 6 a 8 años.

LÁMPARA DE LAVA. No hay pequeño o adulto que no se haya quedado un rato hipnotizado al ver por primera vez una lámpara de lava. Veremos cómo se puede construir una lámpara de lava con materiales que tenemos a mano.
Materiales

  • Un frasco de cristal transparente.
  • Aceite de girasol.
  • Bicarbonato sódico.
  • Vinagre de manzana.
  • Colorante alimentario y purpurina. ¡Del color que más te guste!
  • Un bol y una cuchara sopera.

Preparación

  1. Empezaremos añadiendo al bol cuatro cucharadas soperas de vinagre. Le añadimos unas gotitas de colorante alimentario y una pizca de purpurina (esto último es opcional). Y separamos.
  2. Añadimos al tarro transparente tres cucharadas soperas de bicarbonato sódico. Intenta que el tarro que utilices sea lo suficientemente alto para lograr el “efecto lava”. Mejor un tarro vacío de garbanzos cocidos que uno de mermelada.
  3. Llenamos el tarro de cristal con aceite de girasol.
  4. Agregamos poco a poco con la cuchara la mezcla de vinagre y colorante/purpurina.

¡Listo! Ya podemos disfrutar de nuestra lámpara. Tenemos que tener en cuenta que esto es una simulación y el efecto no dura mucho tiempo.
Pero ¿qué pasa? ¿por qué funciona? El vinagre y el aceite tienen distintas densidades, no se mezclan. El aceite queda en la parte superior del tarro. La mezcla de vinagre y colorante va descendiendo poco a poco hacia la parte inferior. Cuando el vinagre (ácido) se encuentra con el bicarbonato de sodio (base) empiezan a reaccionar. Crean así un efecto efervescente debido a la liberación de burbujas de dióxido de carbono. Éstas ascienden por el tarro y al llegar a la superficie desaparecen, volviendo a caer nuevamente la gota de color.

Experimentos para niñas/os de 8 a 10 años.

NIEBLA EN UN VASO. Este facilísimo experimento sirve para explicar a las niñas y niños uno de los fenómenos meteorológicos que más les suele sorprender: la niebla. Además, les ayuda a comprender el ciclo del agua. Es importante que se realice con la supervisión de un adulto ya que se trabajará con agua caliente.
Materiales

  • Agua.
  • Colador.
  • Vaso.
  • Cazo pequeño.
  • Recipiente para hielo.

Preparación.

  1. El día anterior a su realización, llenaremos la cubitera de agua y al congelador. Así dispondremos de unos cuantos cubos de hielo para repetir el experimento las veces que queramos.
  2. Ponemos a calentar hasta ebullición un poco de agua.
  3. Llenamos el vaso de agua caliente y lo dejamos reposar unos 30 segundos.
  4. A continuación, vaciamos la mitad del vaso.
  5. Colocamos el colador con tres cubitos de hielo sobre el vaso.

¡Ya está! Empezaremos a ver cómo el vapor que está debajo de los hielos se enfría, transformándose en gotitas de agua. Esto se denomina condensación. Las pequeñas gotas de agua que quedan suspendidas en el aire forman la niebla. Este fenómeno no solamente lo vemos en la niebla, sino que también ocurre a primeras horas de la mañana con el rocío. Agricultores por todo el mundo, especialmente en zonas secas o con difícil acceso al agua, tienen sistemas para aprovechar el rocío y regar sus cultivos.

Experimentos para niñas/os de 10 a 12 años.

RELOJ DE PATATAS. Si ya no funciona vuestro reloj digital, es un buen momento para construir uno. Las niñas/os alucinarán al comprobar como con unas patatas se encienden los dígitos del contador. Bueno, podemos engañarlos diciendo que es magia, pero mejor es explicarles cómo funcionan las reacciones redox. 😊
Materiales

  • Dos patatas medianas.
  • Dos tornillos recubiertos de cinc (galvanizados).
  • Dos monedas de alto contenido en cobre (las de 5 céntimos son estupendas).
  • Tres cables de cobre (mejor con pinzas de cocodrilo, son más fáciles de usar).
  • Un reloj digital que funcione con pila.

Preparación

  1. Lavamos bien las patatas y las secamos. A cada una le introducimos un tornillo y una moneda de forma tal que sobresalga la mitad de cada uno. Es muy importante que el tornillo y la moneda no se toquen. En esta pila de patata uno será el polo positivo y otro el negativo.
  2. Conectamos el primer cable del tornillo de una patata a la moneda de la otra patata.
  3. El segundo cable conectará el tornillo restante (polo positivo) con el lado negativo del reloj.
  4. El último cable conectará la moneda restante (polo negativo) con el lado positivo del reloj.

Y… voilà! El reloj ya marca de nuevo la hora. Esto es posible ya que se está produciendo una reacción redox, reducción-oxidación. El tornillo (agente reductor) cede electrones al agente 
oxidante (la moneda). La patata actúa como electrolito, favoreciendo ese movimiento de electrones. De esta forma se produce la energía suficiente para encender el reloj.

Desde Gadis esperamos que os gusten estos experimentos. Os animamos a que los realicéis en casa y que nos contéis qué tal os han salido. Así podremos seguir construyendo nuestra comunidad #GadisSaludable.
Podéis consultar más recursos disponibles en:

 

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