Ejercicios de memoria II

Hace unas semanas, te proponíamos una serie de ejercicios sencillos para mejorar la memoria de adultos y niños. Hoy queremos ofrecerte una perspectiva distinta: buscar la manera de ejercitar tu memoria a partir de hábitos y estrategias que te permitan desarrollar nuevas conexiones neuronales para mantenerla siempre en forma. Sabemos que las rutinas y el estilo de vida desempeñan un papel decisivo en la manera en la que se activa tu cerebro. Por eso, nuestras sugerencias se centrarán precisamente en esos aspectos, de forma que puedas trabajar la plasticidad cerebral y mejorar tus habilidades cognitivas en distintos ámbitos de tu vida cotidiana. En Gadis, queremos ayudarte a que los pequeños olvidos pasen a la historia y, para eso, te invitamos a incorporar unos cuantos hábitos saludables para tu memoria. 😉

Los hábitos pueden ayudarte a ejercitar la memoria

La capacidad cerebral para adaptarse a los cambios es muy alta y depende, en gran medida, de las experiencias y actividades cotidianas. Así, si estimulas a diario tu cerebro de manera adecuada, lograrás que tu memoria se mantenga activada. ¿Cómo puedes hacerlo? Intenta buscar actividades mentalmente estimulantes y que supongan algún tipo de reto. Es una buena manera de fomentar la creación de neuronas y, lo más importante, el establecimiento de nuevas conexiones entre ellas, incrementando su plasticidad. El cerebro se puede entrenar para conseguir mejores prestaciones y aquí te planteamos algunos hábitos que pueden ayudarte a fortalecer tu memoria.

Siete hábitos saludables para tu memoria

 

1. Actividad física

Diversos estudios científicos han evidenciado que la práctica habitual de cualquier actividad física produce beneficios a nivel cerebral. Entre ellos, se encuentra la mejora de la memoria y del rendimiento a corto y a largo plazo, ya que el deporte fomenta la creación de nuevas neuronas y potencia la plasticidad cerebral. Se sabe que el ejercicio aeróbico y de cierta intensidad tiene efectos positivos casi inmediatos sobre la memoria, así que ahora, que ya estamos en la última etapa de la desescalada, es un buen momento para salir a caminar, a correr, a montar en bicicleta o para volver a la piscina, por ejemplo. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán tras estos meses de confinamiento.

2. Alimentación saludable

Desde Gadis, insistimos siempre en la importancia de una dieta sana y equilibrada, no solo por los beneficios para tu cuerpo, sino también porque es la única manera de garantizar que tu cerebro pueda funcionar correctamente. Tus hábitos alimenticios condicionan tu actividad cerebral y tus capacidades cognitivas. Evidentemente, no es el único requisito para tener una buena memoria, pero sí el mejor punto de partida para lograrlo. Una dieta variada y rica en nutrientes, en la que no haya hueco para elementos que puedan perjudicar a tu salud (alcohol, tabaco, etc.), es la semilla perfecta para mejorar y sacar el máximo partido a tu memoria.

3. Duerme lo necesario

¿Sabías que se ha asociado la falta de sueño con la reducción de masa cerebral? Si quieres que tu cerebro funcione correctamente, es necesario que le proporciones el descanso adecuado. Dormir es fundamental para el buen funcionamiento cognitivo, pero no basta con ello. También es importante lo que se denomina higiene del sueño, es decir, las prácticas necesarias para dormir bien. Durante las fases del sueño, el cerebro consolida los recuerdos y, además, se sabe que el sueño está muy relacionado con el aprendizaje. Por eso, es importante que sigas unas rutinas e intentes acostarte y levantarte siempre a la misma hora. Procura también evitar el uso de dispositivos en la cama y trata de relajarte en un ambiente con una temperatura agradable y poco ruido.

4. Lee con asiduidad

¿Te acuerdas del título de los últimos 10 libros que has leído? La lectura es uno de los mejores ejercicios para la memoria. Te traslada a otros mundos y a otras historias, te ofrece experiencias nuevas, desarrolla tu imaginación, a la par que trabaja tu velocidad de procesamiento, tu atención, tu lenguaje y tu pensamiento abstracto. Si tienes cerca un diccionario mientras lees, estarás incrementando las posibilidades de ejercitar tu cerebro. No solo tendrás que seguir el hilo del libro que tienes entre manos, sino que, además, estarás adquiriendo nuevo vocabulario. Hay multitud de géneros que puedes probar para convertir la lectura en un hábito cotidiano. En nuestro blog, puedes encontrar unas cuantas recomendaciones.

5. Descubre sitios nuevos

No hace falta ir muy lejos para descubrir sitios nuevos. Seguro que, en tu propia localidad, hay varios que aún desconoces. Es la manera perfecta para llenar tu “disco duro” de información nueva y atractiva. Quizá la idea de conocer una nueva cultura o un nuevo país te seduzca más, pero ahora debemos aprovechar lo que tenemos cerca. A veces, te encuentras con paisajes y lugares sorprendentes donde menos te lo esperas. Aprovecha y estimula tu curiosidad a través de tu entorno más cercano. Toma ese camino que nunca has transitado, lánzate un reto para encontrar fuentes o parques en las proximidades, mantente alerta y activa tu capacidad para aprender. Luego tendrás que memorizarlo todo para poder mostrarlo o repetir el camino que has tomado. 😉

6. Escucha música

Es increíble la capacidad que tiene la música para estimular el cerebro y está demostrado que influye positivamente en la memoria, ya que activa la transmisión de información a través de las neuronas y favorece la capacidad de aprendizaje. Si no lo haces aún, acostúmbrate a escuchar un poco de música cada día. Si, además, te decides a aprender a tocar un instrumento, lograrás ejercitar tu memoria procedimental y tu memoria explícita. ¿Te animas?
Además, como reto esta semana te sugerimos que aprendas de cabo a rabo la letra de una canción que te guste.

7. Busca actividades nuevas

¿Qué mejor manera de estimular el cerebro que buscar actividades nuevas? Si bien es cierto que la repetición ayuda a memorizar, también es verdad que al final acabamos automatizando procesos. Por eso, es necesario ocupar tu tiempo de ocio con opciones nuevas que supongan un esfuerzo y que resulten un desafío para tu mente. Así, incrementarás la plasticidad cerebral y contribuirás a prevenir el deterioro cognitivo. Sin duda, es una buena fórmula para mantener la mente activa, aprendiendo cosas nuevas y ayudando a mantener la salud de tu cerebro. Puedes probar a cocinar esa receta que te dio tu abuela intentando no mirar el recetario. ¿Te acuerdas de todos los pasos?

¿Qué te parecen estos hábitos y retos? ¿Forman parte de tu vida cotidiana o vas a introducir alguno para mejorar tu memoria?

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