Comedor escolar sin desperdicio alimentario

Cuando se habla de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a veces tendemos a pensar que solo los gobiernos y las instituciones desempeñan un papel fundamental en su consecución, pero no es así. Todos podemos participar activamente revisando y modificando muchos de nuestros hábitos. Con pequeños gestos, podemos lograr grandes avances, y si hay un ámbito en el que nuestra disposición puede marcar la diferencia, ese es el del desperdicio alimentario. Hoy abordaremos el desperdicio alimentario en los comedores escolares.

El desperdicio de alimentos en España

En 2015, España se comprometió a reducir el desperdicio alimentario a la mitad en 2030. Sin embargo, los últimos datos no son muy alentadores, ya que en 2018 se produjo un aumento del 8,9% con respecto al año anterior. Según la FAO, en el mundo, se desperdicia casi un tercio del total de los alimentos que se producen y este derroche es responsable de alrededor del 10% de todas las emisiones de efecto invernadero que genera el ser humano. Por tanto, se trata de un problema que no solo afecta a nuestro propio consumo, sino que es uno de los factores que intervienen en el cambio climático. Además, genera también un impacto ambiental debido a la utilización de recursos naturales como agua, tierra y recursos marinos durante la producción de los alimentos no consumidos

Seguro que ya has empezado a buscar la forma de poder atajar este despilfarro en tu hogar. Desde Gadis te animamos a que cambies esas costumbres que no ayudan a sacar el máximo provecho a tu compra. Sin embargo, hoy queremos abordar el tema en los comedores escolares. ¿Te has preguntado alguna vez cuánta comida en perfecto estado se tira a diario en los centros educativos? En 2016, se llevó a cabo en estudio piloto encargado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que estimó que el desperdicio mínimo de comida en el comedor escolar era de 60 g diarios por niño/a. Una cifra que situaría el total en torno a las 18 360 toneladas cada curso. No era esta una preocupación nueva para el Ministerio, ya que, en 2014, dentro de la estrategia “Mas alimentación, menos desperdicio”, había publicado la Guía práctica para reducir el desperdicio alimentario en centros educativos con la intención de concienciar sobre esta problemática. Es importante, pues, que comprendamos que esta es una tarea conjunta de la sociedad y que todos podemos hacer algo para mitigar el problema.

Desperdicio de comida en los colegios. Combatirlo desde casa

Tal vez estés pensando que poco puedes hacer para evitar el desperdicio de alimentos en el centro educativo de tu hija o hijo. Sin embargo, queremos invitarte a reflexionar sobre ello. Hay tres sitios en los que se produce desperdicio alimentario en los colegios: la cocina, el comedor y el recreo. Quizá, en los dos primeros, tu margen de actuación esté más limitado, pero el tentempié de media mañana y el de media tarde está en tus manos. Así que empecemos por ahí. ¿Qué puedes hacer para evitar que se tire sin haberlo consumido? Te proponemos tres ideas:

• Planificar con ellos propuestas saludables que les resulten atractivas como tentempié.
• Concienciarlos sobre la importancia de no desperdiciar alimentos y de adquirir hábitos de consumo responsable.
• Intentar que integren el tentempié en el momento de socialización con sus amigos para que no renuncien a consumirlo por estar jugando, por ejemplo.

Además, no olvides que “se predica con el ejemplo”. Si en tu casa emprendéis acciones destinadas a evitar el desperdicio de alimentos, los más pequeños adquirirán una serie de hábitos que les ayudarán a reducir el derroche también en el comedor escolar:

• El tamaño de las raciones es importante. Si tú dejas comida en el plato, ellos también lo harán. Todos debéis ser conscientes de las porciones que necesita vuestro organismo para así servir solo la cantidad que vais a consumir. Es mejor repetir que tirar.
• Si buscáis la manera de darle una segunda vida a cualquier alimento, ellos tendrán en cuenta la posibilidad de reaprovechar la comida. Tirar ya no será nunca la primera opción. Así, si en su comedor no se permite el autoservicio, serán conscientes de la necesidad de retirar aquellos alimentos que no vayan a consumir para que puedan ser consumidos por otra persona.
• Dejad los prejuicios a un lado. Por ejemplo, las frutas más “bonitas” no son las que mejor saben. Si se acostumbran a consumir los alimentos sin tener en cuenta ese aspecto, también lo harán en el comedor escolar y evitarán que se tiren las piezas que no tienen una forma perfecta.

Participación con los centros educativos

¿Hay algo más que puedas hacer? Cada vez con mayor frecuencia, los centros educativos buscan una participación más activa de las madres y los padres. ¿Por qué no aprovechas esa oportunidad para proponer medidas o ideas que puedan contribuir a reducir el desperdicio de alimentos en el colegio? Podrías abordar varios temas, desde la compra hasta la hora de la comida y la composición del menú. Lo importante es dialogar y llegar a pequeños acuerdos. Habrá centros más receptivos y otros más reticentes. Simplemente, tendrás que valorar la disposición del centro de tus hijas e hijos para realizar los cambios cuando vayas a proponerlos. Aquí te dejamos algunas sugerencias:

• Introducir un pequeño recreo antes de la comida (no más de 10 minutos). Se ha demostrado como una medida eficaz en la reducción de desperdicios.
• Alargar el tiempo dedicado a la comida. Hay muchos centros que asignan un periodo excesivamente corto para muchos niños y eso incrementa el desperdicio.
• Permitir que las niñas y los niños puedan llevarse algún alimento (como una pieza de fruta) para comer más tarde.
• Habilitar algún espacio para que las alumnas y los alumnos puedan depositar aquello que no van a consumir y facilitar su reaprovechamiento.
• Plantear la posibilidad del autoservicio si el comedor no la había contemplado.
• Utilización de los excedentes para otras actividades: algún proyecto en el aula, para alguna merienda… Siempre teniendo en mente la seguridad alimentaria.
• Búsqueda de opciones para el reaprovechamiento de los excedentes: banco de alimentos, comedor social, compostaje, etc.

Estas son solo algunas de la multitud de opciones con las que combatir el desperdicio alimentario. ¿Se te ocurre alguna más? ¿Nos la cuentas?

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