Cáncer y alimentación saludable

El próximo 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer. Promovido por La Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), su objetivo es aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad. Cada año, se diagnostican en el mundo más de 14 millones de casos nuevos (en torno a 275.000 en España) y la enfermedad provoca alrededor de 9,6 millones de muertes anuales. En nuestro país, existen alrededor de 1,5 millones de personas afectadas. Por eso, es importante tomar conciencia de que, si bien existen factores de riesgo que no pueden modificarse como la edad o la genética, hay otros que sí podemos controlar y que forman parte de nuestros hábitos cotidianos. Entre ellos, la dieta y la alimentación.

 

El tema de la campaña de este año es el mismo que el de las dos ediciones anteriores: #YoSoyYVoyA. Con él, se pretende poner énfasis en el hecho de que cualquier acción individual puede suponer un cambio a nivel global. ¡Exacto! Tú también puedes hacer algo para prevenir o, al menos, reducir el riesgo de padecerlo. Seguramente, ya conoces el compromiso de Gadis con la creación de recursos que te ayuden en la adquisición de hábitos saludables y responsables y, si la semana pasada te presentábamos nuestra nueva propuesta en el marco del programa ALIMENTES (El plato ALIMENTES. El menú saludable.), hoy queremos hablarte de cáncer y alimentación. ¿Sabías que, de acuerdo con la OMS, al menos un tercio de los cánceres podrían evitarse controlando los factores de riesgo y con prevención? ¿Te has planteado qué papel desempeña la alimentación en riesgo de padecer cáncer? ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

La alimentación saludable, una estrategia de prevención

El cáncer forma parte del grupo de enfermedades no transmisibles (ENT) que representan uno de los principales retos de salud pública actuales. Se trata de afecciones de larga duración que suelen tener su origen en los hábitos de vida. De hecho, los expertos señalan el tabaco, la mala alimentación, la falta de actividad física y el alcohol como los factores de riesgo que más influyen en la aparición de este tipo de enfermedades. Por tanto, mantener hábitos saludables es un elemento crucial en la prevención de estas patologías.

Hay algunas premisas que quedan bastante claras, ¿no? Nada de tabaco. Nada de alcohol (bueno, puedes hacer alguna excepción si hay que celebrar algo, pero mejor que sea puntual) Tendrás que buscar una actividad física que se adapte a tus necesidades y a tus gustos. ¡Disfrutarla también es importante! Pero, ¿y la alimentación?

Según el Código Europeo contra el Cáncer, la alimentación es uno de los factores clave en la estrategia de prevención de la enfermedad. Te sorprenderá comprobar que son pautas y recomendaciones muy poco extravagantes. Lo cierto es que la teoría la conocemos todos bastante bien. En nuestro país, las palabras mágicas serían: dieta mediterránea a atlántica 😉:
– Mucha fruta, mucha verdura, muchas legumbres y muchos granos y cereales integrales.
– Cuidado con los alimentos hipercalóricos y ricos en azúcares.
– Menos carne roja y menos sal.
– Fuera productos ultraprocesados.
– Aceite de oliva, siempre.

Son indicaciones bastante sencillas, fáciles de seguir, pero, a veces, nos cuesta incorporarlas en nuestro día a día y el equilibrio de nuestra dieta corre serio peligro. Una buena manera de eludir esas dificultades es la planificación de los menús. En el blog, encontrarás muchas ideas de recetas saludables y varias propuestas de batch cooking que te servirán para poder preparar tus comidas con antelación. ¡Echa un vistazo!

La alimentación saludable en las personas con cáncer

La dieta de las personas que padecen cáncer ha de ser equilibrada y cumplir con las mismas funciones que las de quienes no lo padecen:
– Aportar los nutrientes necesarios en la proporción y cantidad adecuada.
– Favorecer que el organismo funcione correctamente y permita realizar las actividades rutinarias.
– Contribuir a mantener un peso estable y prevenir enfermedades tanto carenciales como crónicas.

Sin embargo, el tratamiento de la enfermedad puede tener efectos secundarios que interfieren en la alimentación y en la aportación de nutrientes: pérdida de apetito, irritación bucal, náuseas, vómitos, etc. Por eso, es importante consultar con los especialistas para solventar cualquier duda al respecto y poder alimentarse de manera adecuada durante el proceso. El Instituto Catalán de Oncología ha elaborado un documento sobre qué comer durante el tratamiento del cáncer. Son recomendaciones generales y aplicables a cualquier enfermo o enferma y requieren de la supervisión del equipo de referencia del paciente. Cada persona tendrá necesidades específicas que solo podrán ser cubiertas con las indicaciones de quienes las están tratando. Se trata de lograr una alimentación sana y equilibrada, que contenga alimentos de todos los grupos en la cantidad y frecuencia adecuadas para ayudar al organismo a:
– obtener los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento y mantener un buen estado nutricional,
– mantener el organismo bien hidratado,
– tolerar mejor el tratamiento y los efectos secundarios que provoca,
– combatir mejor posibles infecciones,
– mantener la calidad de vida del paciente a lo largo del tratamiento.

Para lograrlo, plantean diez puntos clave:
1. Repartir las comidas diarias en cuatro o cinco ingestas.
2. Comer cinco raciones diarias de fruta y verdura.
3. Asegurar el aporte diario de proteínas.
4. Asegurar la energía diaria que el cuerpo necesita.
5. Consumir lácteos o sustitutos a diario.
6. Mantener una correcta hidratación.
7. Utilizar siempre aceite de oliva virgen.
8. Priorizar las preparaciones sencillas y las cocciones con poca grasa.
9. Limitar el consumo de alcohol y reducir el consumo de alimentos ricos en azúcares añadidos, grasas saturadas y sal.
10. Comer en compañía, ayuda a disminuir el estrés.

Este es el último año de la campaña «Yo Soy y Voy A», que invita a que cada persona se proponga un compromiso (grande o pequeño) para tratar de reducir la incidencia del cáncer en la sociedad. La alimentación saludable es uno de esos compromisos. ¿Te unes?