Bienvenida al instituto

Comienza septiembre, un mes que suele llegar cargado de propósitos y de cambios. Es también el momento de recuperar los hábitos que se han dejado a un lado durante el descanso estival, y el de la vuelta a las aulas del colegio e instituto para nuestros hijos. Algunos de ellos afrontan el paso al instituto y es importante que cuenten con nuestro apoyo para superar la incertidumbre que les puede generar el cambio.

La nueva etapa: el instituto

Se trata del inicio de una nueva etapa en la que abandonan el centro en el que han cursado la primaria para encontrarse con nuevas rutinas, nuevas exigencias, nuevos profesores y compañeros en el instituto. Es una transición en la que conviven la ilusión con los miedos y las dudas, algo, por otra parte, propio de la etapa vital en la que se encuentran. Por tanto, no debemos menospreciar su importancia.

UNICEF ya subrayó su trascendencia en la petición de un Pacto de Estado sobre Educación que realizó el año pasado. Entre las cuatro medidas fundamentales que planteaba, se encontraba facilitar el paso entre ciclos ˗sobre todo de primaria a secundaria˗. Para esta organización, es una de las claves en la lucha contra la exclusión en las aulas y en la reducción de la tasa de abandono escolar. Desde Gadis queremos compartir contigo algunas recomendaciones para acompañarlos durante este tránsito y lograr enfrentarse al reto de una nueva etapa educativa.

¿Cuáles son los principales cambios que debes tener en cuenta en el paso del colegio al instituto?

Sin duda alguna, el paso del colegio al instituto supone un hito importante en la vida de nuestros hijos. Se ven obligados a modificar sus hábitos, aumentan sus responsabilidades y varía también su comportamiento social. Esta transición coincide con una etapa de desarrollo en la que se producen grandes cambios, tanto físicos como psicológicos, y en la que definen su identidad personal y social. Por eso, es importante que estés alerta y tengas en cuenta todos los retos a los que han de enfrentarse, no solo en el ámbito académico sino también en el personal.

En el ámbito académico, el cambio de su entorno educativo es una de las mayores dificultades que han de afrontar. Tendrán que aceptar la separación de algunos de los amigos que se habían granjeado en la etapa anterior y el cambio de profesorado. Asimismo, habrá asignaturas nuevas, un horario más amplio, nuevas normas y estilos pedagógicos diferentes. Por otra parte, las rutinas también se modifican. Habrá un profesor distinto para cada asignatura y estas tendrán un contenido más específico y, en ocasiones, más abstracto. Por tanto, tendrán que ir procesando cada vez más información, aumentando el nivel de exigencia.

En el ámbito personal, los cambios físicos propios de la edad, la explosión del desarrollo de la personalidad y las inseguridades que les puede provocar ser los más jóvenes del centro son factores que pueden influir en su adaptación. Es frecuente que pierdan algo de confianza con respecto a la etapa anterior y pueden surgir problemas y emociones que no habían experimentado antes. Además, su deseo de encajar en el grupo puede ocasionar fricciones dentro de la familia. Es importante tener todos estos elementos en cuenta para acompañarlos en el proceso y participar de manera activa en la facilitación del tránsito de primaria a secundaria.

¿Qué puedes hacer para facilitar el proceso?

Muchas veces, los hijos no están preparados para los cambios a los que se enfrentan tan solo dos meses y medio después de haber finalizado la educación primaria. Pasan de un ambiente más relajado a un entorno más centrado en lo académico, en el que se les exige una mayor autonomía en el aprendizaje y en el que han de volver a construir una red de amistades. Es necesario ayudarles a comprender los cambios y proporcionarles estrategias que eviten que estos se conviertan en un obstáculo para aprovechar al máximo la nueva etapa.

Hay varias cosas que puedes hacer para prepararlos:

1. Transmite tranquilidad para que afronten el tránsito de una manera más relajada.
2. Mantén una comunicación fluida con tus hijos.
3. Fomenta su autonomía.
4. Refuerza tu relación con ellos para que sepan que cuentan con tu apoyo.
5. Enséñales a gestionar su tiempo.
6. Pon límites para que aprendan a respetar las normas.
7. Refuerza su autoestima.
8. Olvida tus expectativas y muestra comprensión ante las dificultades que se presenten.

El paso del cole al instituto requiere de un proceso de adaptación y tus hijos necesitan sentirse escuchados y valorados. Has de ayudarles a gestionar los cambios y mentalizarles para que asuman sus responsabilidades. El tránsito también supone un cambio de etapa en vuestra relación, ya que es el momento de respetar su libertad y fomentar su capacidad de tomar decisiones. Presta atención a sus reacciones y a su estado de ánimo durante las primeras semanas, pero sobre todo transmíteles tu confianza de que serán capaces de afrontar cualquier reto. Ellos y tú estáis preparados para lo que venga.

Estas recomendaciones os ayudarán a conseguir un tránsito del colegio al instituto más consciente y calmado. ¡Feliz inicio de curso!

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