Alimentos con DOP e IGP

La riqueza cultural tiene su reflejo también en los alimentos. Son muchas las tradiciones en torno a su producción que encontramos en las distintas regiones, tanto en España como en el resto del mundo. ¿No te parece importante proteger la variedad de los productos tradicionales? A fin de cuentas, forman parte de los tesoros más valiosos de cualquier país y, sin duda, son la seña de identidad de la cultura rural, además de apoyar la producción local, ¿no crees? Afortunadamente, la normativa europea cuenta con mecanismos para preservar esta diversidad a través de las Denominaciones de calidad. ¿Te suenan las siglas DOP e IGP? Seguro que las has visto alguna vez en nuestros supermercados Gadis 😉, ya que de muchos de nuestros 944 proveedores de origen local cuentan con esta certificación ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Calidad diferenciada de los alimentos
Cuando hablamos de calidad diferenciada de los alimentos nos referimos al conjunto de características peculiares y específicas de un alimento debidas al origen de las materias primas utilizadas y/o a los procedimientos de elaboración. Conscientes de la diversidad cultural y la riqueza de los productos alimenticios y las bebidas de Europa, la Unión Europea estableció los regímenes de indicación geográfica para proteger el saber hacer, la autenticidad y unas condiciones agroambientales específicas. Esta normativa garantiza el cumplimiento de unos requisitos de calidad adicionales a los exigidos para el resto de productos convencionales. Por tanto, las denominaciones de productos pueden recibir el reconocimiento de una «indicación geográfica» (IG) si tienen un vínculo específico con su lugar de elaboración. Esos productos están protegidos por derechos de propiedad intelectual y figuran en los registros de la UE, en los que se puede consultar la información sobre las especificaciones geográficas y los pliegos de condiciones de cada producto.

Las indicaciones geográficas que reconocen la calidad diferenciada de los alimentos comprenden las indicaciones geográficas protegidas (IGP) y las denominaciones de origen protegidas (DOP). Son distinciones que protegen el nombre de un producto que procede de una región específica y sigue un proceso de producción tradicional particular:
– Los productos de Denominación de Origen Protegida (DOP) han de producirse con materias primas procedentes de la región de origen, donde deben llevarse a cabo todas las fases de producción. Es decir, se utiliza para los productos con vinculación más fuerte con el lugar geográfico en el que se producen.
– Los productos con una Indicación Geográfica Protegida (IGP) son aquellos que poseen alguna cualidad determinada que pueda atribuirse a un origen geográfico y al menos una de las fases de producción, transformación y elaboración debe tener lugar en la región.

Estos productos se identifican con un sello de la Unión Europea en el que figura el tipo de indicación geográfica con el que cuentan. Es un símbolo obligatorio para los productos agroalimentarios y de carácter voluntario para los vinos y las bebidas espirituosas.

¿Para qué sirven y cómo se consiguen las indicaciones geográficas?

Cada vez, son más los productos que lucen en sus etiquetas el distintivo de calidad diferenciada (DOP o IGP). Se trata de un reconocimiento que garantiza al consumidor una calidad tanto en lo referente a la materia prima como a los procesos de elaboración y conservación. La concesión de una indicación geográfica es también un mecanismo de protección que confiere al producto derechos de propiedad intelectual. Así, están jurídicamente protegidos contra las imitaciones y los abusos dentro de la UE y en aquellos países no pertenecientes a la UE con los que se haya firmado un acuerdo de protección específico.

Para poder optar a cualquiera de las dos distinciones, el producto debe ajustarse a un pliego de condiciones con el que los productores se comprometen a mantener la calidad y ciertos usos tradicionales en la producción, y que debe incluir la siguiente información:
El nombre con la denominación de origen o la indicación geográfica.
– La descripción del producto y las principales características físicas, químicas, microbiológicas u organolépticas.
– La delimitación de la zona geográfica.
– Los elementos que prueban que el producto es originario de esa zona geográfica.
– Los elementos que justifican el vínculo entre el producto y el medio geográfico.
– La descripción del método de obtención del producto y, en su caso, los métodos locales, así como información sobre el envasado realizado en la zona geográfica delimitada para salvaguardar la calidad o garantizar el origen o asegurar el control.
– El nombre y la dirección de las autoridades u organismos encargados de verificar el cumplimiento de lo indicado en el pliego de condiciones.
– Cualquier norma específica de etiquetado para el producto en cuestión.
Posibles requisitos que deban cumplirse en virtud de disposiciones comunitarias o nacionales.

Productos con indicación geográfica en España

De acuerdo con los datos de 2019, en España, 192 productos agroalimentarios están amparados por una distinción de calidad diferenciada (102 DOP y 90 IGP), en los que destacan el aceite de oliva virgen (14,8%), los quesos (14,3%), las hortalizas (12,8%), las frutas (12,2%) y las carnes frescas (10,2%). Por comunidades autónomas, Andalucía se sitúa a la cabeza con 33 indicaciones geográficas, seguida de Cataluña (22), Galicia (21) y Castilla y León (19). En el caso de las bebidas, 91 vinos cuentan con un sello de calidad diferenciada y 19 bebidas espirituosas han sido reconocidas con estas distinciones.

¿Sabías que productos como la manzana Reineta del Bierzo, la mantequilla de Soria, el queso de tetilla o el pimiento de Herbón, entre otros, cuentan con una DOP? Por su parte, el botillo del Bierzo, la cecina de León, los grelos o la patata gallega son algunos de los productos que han recibido una IGP. Seguro que tu cesta de la compra en Gadis incluye más productos con sello de calidad europeo de los que pensabas, ¿verdad? Puedes consultar el listado completo aquí.