10 consejos para ahorrar energía en casa

Si eres una persona preocupada por el ahorro en el hogar, seguro que te sabes muchos trucos para rebajar el importe de tu factura de la luz. ¿Sabías que con ellos también estás contribuyendo a minimizar tu impacto sobre el medio ambiente? Y es que en realidad somos conscientes de la importancia de la energía en nuestras vidas. Pero también es cierto que como integrantes del primer mundo tenemos acceso fácil a la energía, no le damos mucha importancia a la falta de suministro o a la contaminación asociada al proceso de producción energética.

La importancia de la energía

El poder tener acceso a energía sostenible es un síntoma inequívoco de las economías saludables y sostenibles. Permite que todas las niñas y niños puedan encender una lámpara por la noche para leer un libro; que podamos conectarnos a internet en cualquier lugar; que en las familias se pueda cocinar un plato caliente todos los días; que los negocios puedan funcionar y crecer, generando empleos y nuevas oportunidades… ¡Qué sería del mundo sin energía!

La importancia del acceso universal es tal, que las Naciones Unidas en su Agenda 2030 formulan un objetivo específico. El ODS 7: Energía asequible y no contaminante. Y es que según sus datos oficiales:

• El 13% de la población mundial aún no tiene acceso a servicios modernos de electricidad.
3.000 millones de personas dependen de la madera, el carbón, el carbón vegetal o los desechos de origen animal para cocinar y calentar la comida.
La energía es el factor que contribuye principalmente al cambio climático y representa alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
• La contaminación del aire en locales cerrados debido al uso de combustibles para la energía doméstica causó 4,3 millones de muertes en 2012, 6 de cada 10 de estas fueron mujeres y niñas.
• En 2015, el 17,5% del consumo final de energía fue de energías renovables.

La realidad de nuestro país es que España es un país fuertemente dependiente de importaciones energéticas. Según datos del Ministerio de Transición Ecológica, en su publicación más actual El Libro de la Energía en España 2016, más de un 68% de la demanda energética española se cubre con productos derivados del petróleo y del gas natural. Tenemos como país un gran margen de mejora si se opta por las energías renovables. Y es que somos ricos en sol, viento, agua y territorio, ingredientes necesarios todos ellos para un desarrollo de tecnologías energéticas limpias.

Consejos para ahorrar energía en tu casa

1. Toma de consciencia energética.

Antes de ponernos en marcha a aplicar pequeños trucos que nos ayuden a ser más eficientes energéticamente en nuestras casas y ahorrar unos eurillos en los gastos mensuales, vamos a parar, analizar y reflexionar. ¿Cuál es nuestra situación actual? Para ello solamente necesitamos echar mano de nuestras facturas.

Cogemos las facturas energéticas (electricidad y calefacción/ACS) de el último año. Ten a mano un ordenador o tableta con una hoja de Excel o de LibreOffice para ir haciendo sumas. Vas añadiendo mes a mes los datos de kWh totales de energía eléctrica y kWh de gas natural/gasóleo de calefacción. En un momento tienes datos muy interesantes para comparar de consumo energético (kWh), gasto económico (€) y ratio gasto económico(€/kWh).

Que no te asuste hacer esto. ¡Es muy fácil! Y rápidamente adquieres consciencia energética. De todas formas si tienes dificultades para entender la factura de la luz, te recomendamos este artículo de la OCU.

2. Aprende lo que consumen los aparatos.

¿Sabéis lo que consume vuestra flamante televisión de plasma de 50”? ¿Y la Playstation? ¿El secador de pelo? ¿El lavavajillas, la lavadora y la nevera? ¿Las nuevas luces halógenas del salón? Seguramente que no. Os proponemos que lo averigüéis en familia. Para ello basta con recrear el famoso concurso de televisión El Precio Justo. Para nuestros lectores más jóvenes, se trataba de un concurso en donde los/as participantes tenían que acertar el precio de un objeto. Ganaba el que más se acercaba al precio real, ¡sin pasarse! Aquí podéis ver algún corte de la hemeroteca de TVE.

Con esta idea en mente, os animamos a que cada persona de la familia diga una cifra de consumo diario por aparato. Para conocer el consumo real (sin necesidad de comprar ningún medidor de energía), basta con recopilar los manuales y multiplicar la potencia por el número de horas que permanece encendido. ¡Qué divertido!

3. Hogares libres de ladrones de energía.

No es muy normal que en las casas existan “ladrones de energía”. ¿Qué son? Pues aparatos que, aunque aparentemente estén apagados, siguen consumiendo bastante energía. Para evitar esos consumos fantasma basta con desconectar por completo el aparato o bajar el interruptor del cuadro general de alimentación. En este artículo del National Geographic profundizan en algunos de los ladrones de energía más comunes de los hogares.

4. Bye bye, stand bye.

Los famosísimos consumos en standby hacen referencia a un pequeño consumo instantáneo de los aparatos apagados. Para eliminarlos basta con asegurarse de desenchufar por completo el aparato o comprar alguna regleta con interruptor de encendido/apagado. Estos dispositivos se suelen rentabilizar en menos de un año y nos ayudan a no estar pendiente a todas horas de si ha quedado algo encendido.

El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía, en su estudio sobre Consumos del Sector Residencial en España (2017), afirma que el 47% del consumo energético total es de calefacción, 19% de electrodomésticos, 19% de agua caliente sanitaria (ACS), 7% de cocina, 4% de iluminación, 2% de standby y 1% de refrigeración.

5. Ahorra en calefacción

• La temperatura óptima para un buen confort térmico en invierno es de 20-22 ºC. No enciendas la calefacción si no es necesario.
• Para renovar el aire de una estancia, basta con 10 minutos de aireación.
• Apaga la calefacción por la noche y no la enciendas hasta que termines de ventilar las habitaciones.
• No coloques nada encima de los radiadores.
• Verifica el aislamiento de casa. Sobre todo, de puertas y ventanas. Hay muchos modelos de burletes para las puertas y de aislantes para cajas de persianas.
• ¿Sabías qué el mantenimiento periódico de la calefacción podría suponer un ahorro de energía de hasta el 5%?

6. Controla tus electrodomésticos

Lavadora: usa la carga completa con programas cortos y de lavado en frío, ya que la resistencia para calentar el agua es el elemento que más consume. Revisa si tu lavadora tiene modo ECO. Si es moderna, ¡seguramente que sí!
Secadora. ¿Realmente es necesario calentar para secar la ropa en un país como el nuestro con tanto sol? Revisa tus creencias y úsala solamente si es estrictamente necesario.
Horno: apaga un poco antes de que tus platos estén terminados. Así estarás aprovechando el calor residual. Intenta evitar abrir repetidamente la puerta.
Lavavajillas: úsalo con carga completa y con programas económicos de baja temperatura. Aprovecha para enjuagar la loza con agua fría antes de meterla en el lavavajillas.

7. Reduce tu consumo de ACS

Programa tu caldera. No es necesario tener la temperatura por encima de 50ºC.
Usa la ducha en lugar de la bañera. Estarás reduciendo hasta 5 veces el consumo de agua y, por tanto, de gasto energético para calentarla. Opta por cabezales de ducha con aspersión. Y, ¡no te pongas a cantar La Traviata! Reduce tu tiempo bajo el agua.
Apuesta por los grifos monomando, para regular mejor el flujo caliente y frío.

8. Atención en la cocina

• Utiliza sartenes y potas planas, de mayor diámetro que los fogones.
• Usa con más frecuencia la olla a presión, reduces los tiempos de cocción.
• Tapa tus cazuelas mientras cocinas, evitas que se pierda calor.

9. ¡Ojo con la luz!

• Aprovecha al máximo la luz natural.
• Usa luz localizada. Ten en cuenta que no siempre una estancia tiene que estar totalmente iluminada.
• Apaga las luces al salir de las habitaciones.
• Elimina las bombillas incandescentes y opta por LED de bajo consumo.

10. Refrigeración a raya

• Recuerda que la sensación de confort térmico en verano es 22-25ºC. No pongas el aire acondicionado si no es necesario.
• Ventila la casa 10 minutos durante las horas más frescas del día.
• Cierra las persianas o baja los toldos en las horas en las que el calor sea más fuerte.

¿Os han gustado estos consejos? Esperamos que sí. En Gadis también trabajamos por ser cada día más eficientes energéticamente. ¿No te lo crees? Pues descubre todo lo que hacemos por un mundo más sostenible.

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