noticia Jueves 07 Octubre 2021

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Somos muchos los que, al llegar al pasillo de las cervezas, nos perdemos al leer ciertos términos: que si IPA, que si Pilsener… ¿En qué se diferencian? ¿Cuál me va a gustar más? Si queréis investigar, os traemos información útil y práctica para saber en qué se diferencian cada una de las cervezas que veis en nuestras estanterías.
Empezamos por el principio:

La cerveza se produce a través de un proceso de fabricación que sigue varias fases y será lo que determina el tipo de cerveza que posteriormente podremos degustar. Las 7 fases básicas de este proceso serían:
  • Malteado: Los granos de cereal atraviesan un proceso de germinación controlada para activar las enzimas presentes en el grano. Dependiendo del grado de tostado, conseguiremos maltas más claras u oscuras, que aportarán el color a la cerveza.
  • Molienda y Maceración: Una vez molido el grano, lo mezclamos con agua para preparar el mosto cervecero. Durante el macerado, la malta se mezcla con agua a diferentes tiempos y temperaturas, produciendo las transformaciones necesarias para convertir el almidón en azúcares fermentables.
  • Filtración de mosto: Se separa el mosto líquido de los restos de malta.
  • Cocción: El mosto se lleva a ebullición para aportar el amargos y aroma presentes en el lúpulo. Posteriormente, el mosto es sometido a una especie de centrifugado o Whirlpool.
  • Fermentación: Durante este proceso se transforman los azúcares fermentables en alcohol y CO2, mientras se genera una gran variedad de compuestos que contribuyen a darle los aromas característicos tan populares de la cerveza. Según la levadura utilizada, aquí es donde la cerveza se convertiría en lager o ale.
  • Maduración: La cerveza es sometida a bajas temperaturas para que el sabor y aromas logrados durante el proceso se estabilicen y se consiga el justo balance entre los diferentes matices.
  • Envasado.

Como comentábamos, es según el tipo de fermentación donde diferenciamos las dos grandes familias de cerveza:
Cervezas de fermentación alta o ales: Se utiliza una levadura que fermenta a unos 16-25ºC durante 3-5 días. Estas cervezas pueden presentar turbidez a la vista, mientras que su olor suele tener una tendencia afrutada o especiada. Son sabores robustos, con un amplio abanico.
Cervezas de fermentación baja o lagers: Se utilizan levaduras que fermentan entre los 8-16ºC durante 7 días. Tienen a ser transparentes, con olores sutiles aportados por las maltas y los lúpulos. Su sabor es equilibrado, limpio y refrescante.

¿Quieres seguir conociendo más a cerca de los diferentes tipos de cerveza? ¡Pasa al siguiente post!